Lentejas con mijo y verduras. Qué es y cómo se utiliza el mijo. Receta con mijo



El mijo es uno de los cereales mejor valorado nutricionalmente que podemos encontrar en el panorama gastronómico pero, pese a este importante dato a su favor, hay que ser realistas y reconocer que no ha entrado jamás en la mayoría de los hogares españoles.
Tal vez sea por miedo a no saber cómo cocinarlo y terminar metiendo la pata o quizá porque muchos ni siquiera conocen su existencia, el caso es que es uno de los cereales que más puede ofrecernos y que menos consumimos.

Lo encontramos fácilmente en herbolarios, tiendas que vendan legumbres y cereales a granel, o en la sección de productos dietéticos de supermercados.

Su sabor es neutro, lo que le hace altamente interesante a la hora de combinar con otros ingredientes. Y su textura muy agradable (similar a la del cuscús), por lo que resulta muy rico cuando lo incluimos en recetas de legumbres, croquetas, hamburguesas e incluso postres o repostería.

Hoy mezclamos el mijo con lentejas y verduras, consiguiendo un delicioso y reconfortante plato de cuchara que te recomiendo sin duda. Una sencilla y económica opción para alimentarnos de manera saludable ahora que el frío aún invita a esto del 'cuchareo'.






INGREDIENTES

· 1 vaso de lentejas
· 1/2 vaso de mijo
· 1 cebolla pequeña
· 1 zanahoria
· 1 puerro
· 1 calabacín pequeño
· 1 pimiento verde 'italiano'
· 2 dientes de ajo
· 1 cucharada sopera de salsa de tomate (o un tomate pequeño rallado, para eliminar la piel y pepitas, si lo prefieres)
· 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de postre de pimentón de la Vera
· 1 hoja de laurel
· Una pizca de sal


ELABORACIÓN


1. Lava el mijo bajo el grifo con la ayuda de un colador. Pon en una cazuela con abundante agua y una pizca de sal y lleva al fuego hasta que comience a hervir. Baja el fuego y cuece hasta que esté listo, tardará unos 15 minutos.
Escurre y reserva.

2. Prepara las verduras; pela y trocea pequeñita la cebolla, pela y parte en pequeños trozos la zanahoria, lava y parte en rodajas finas el puerro, lava y parte en pequeños cubos el calabacín y el pimiento y por último pela y trocea el ajo.

3. Pon en la olla las lentejas, la cebolla, el puerro, el ajo, la salsa de tomate, el pimentón, la hoja de laurel, una pizca de sal y cubre con agua. Cierra la olla y cocina durante unos 5 o 6 minutos, retira del fuego y deja que pierda la presión para que termine de cocinarse y las lentejas queden perfectas.

4. Lleva una sartén al fuego, pon la cucharada de aceite y saltea la verdura restante (pimiento, calabacín y zanahoria. Añade apio también si quieres, le va genial) a fuego fuerte para conseguir un efecto 'wok' que potenciará su sabor y dará una textura fantástica a nuestro guiso. Agrega una pizca de sal o, si si quieres dar al plato un 'toque oriental', añade una cucharada de salsa de soja. Cocina a tu gusto, estará listo cuando alcancen el punto que desees.

5. Mezcla las lentejas con el mijo que tenías reservado y con las verduras que acabas de saltear.
Deja que repose unos minutos para que 'asienten' los sabores y ya estará listo para servir y por supuesto, disfrutar.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.



Patatas 'planchadas', la guarnición perfecta. Receta ligera de patatas


Hoy cocinamos con patatas, bueno, con ellas y con la mala prensa que de forma tan injusta recae sobre sus hombros. Creo que ya es hora de hacer un esfuerzo y desterrar para siempre la errónea idea de que son un ingrediente prohibido para aquellos que persiguen una alimentación saludable. En realidad es más bien todo lo contrario, este humilde tubérculo no debería faltar como base de ninguna dieta equilibrada que se precie, por la cantidad de beneficios que aporta a nuestro organismo.




Ellas, las patatas, sí que son un 'superalimento' y por eso hoy vamos a homenajearlas preparándolas de una sencillísima forma. Partiendo de unas clásicas patatas cocinadas al vapor que remataremos con un toque de plancha que las confiere un sabor y una textura muy agradables, lograremos un sorprendente, económico y sobre todo socorrido plato que gustará a toda la familia.



INGREDIENTES

· Patatas pequeñas (la cantidad que quepa en el estuche)
· Romero fresco (o una ramita de orégano o tomillo fresco)
· Unos dientes de ajo sin pelar
· Mezcla de pimientas (rosa, blanca, negra)
· Sal en escamas
· Unas gotas de aceite de oliva virgen extra



ELABORACIÓN


1. Lava concienzudamente las patatas ya que vas a usarlas con piel.

2. Coloca en un estuche para cocina al vapor, acompaña del romero —o de las hierbas aromáticas que hayas decidido ponerle—, cierra el estuche* (sí, sí, sin pinchar las patatas, ni añadir agua, ni nada. Está todo correcto, tranquilo/a jajajaja) y lleva al microondas. Programa 5 minutos.
*si no tienes estuche para cocina al vapor, prepara las patatas al vapor de manera tradicional (es decir, con una vaporera) o cuece durante unos 18 minutos en una cazuela con abundante agua como se hizo toda la vida.

3. Pasados los 5 minutos, deja que repose —sin abrir— un par de minutos más dentro del microondas.

4. Lleva una plancha o sartén al fuego, añade unas gotas de aceite de oliva virgen extra y extiende por toda la superficie, machaca dos o tres dientes de ajo con la hoja de un cuchillo 'cebollero' y pon en la sartén sin pelar.

5. Haz con las patatas que has cocinado al vapor lo mismo que acabas de hacer con los dientes de ajo, es decir, ayudándote con un cuchillo grande —colocándole de manera horizontal sobre cada patata—aplasta hasta romperlas o 'chafarlas' ligeramente.

6. Pasa por la plancha, a fuego fuerte, añade la pimienta (cantidad libre) y la sal en escamas.
Dora las patatas por ambos lados y sirve inmediatamente si vas a utilizarlas como guarnición o retira del fuego y deja reposar unos minutos si vas a incorporarlas como ingrediente de una ensalada templada.


-Consejos-

· Elige tu mezcla de especias favorita para añadir e ir variando, en función de lo que vayan a acompañar, la preparación de estas riquísimas patatas planchadas; curry, texmex, garam masala, tzatziki, oriental etc.
· Dale un toque picante: espolvorea con pimentón picante o copos de chile o añade unas gotas de Tabasco, sriracha o tu salsa 'hot' favorita.
· Sirve con hierbas frescas, que añadirás una vez tengas las patatas fuera de la plancha, el perejil o el cilantro son excelentes opciones.
· Acompaña con alguna salsa cremosa —si es casera mejor— a base de yogur, mayonesa o crema agria y eneldo ¡Verás que cosa más buena! Ideal para servir con platos de salmón. 



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


Cocina fácil: huevos rellenos. Ideas y trucos para preparar deliciosos huevos rellenos


Es probable que en casa siempre prepares los huevos rellenos de la misma forma, con una base de mayonesa y atún y remates con la clásica lluvia de yema rallada. También es probable que  relaciones este plato a la más tierna infancia y siempre enmarcado dentro de la época más calurosa del año, el verano. Bueno, pues ya va siendo hora de que cambies el chip ¿No crees?
Para ello hoy me he propuesto darte ideas que ayudarán a que comer huevos rellenos vuelva a parecerte tan delicioso plan como cuando tenias 6 años y tu madre los llevaba en un Tupper a la playa o al campo.




Hay infinitas posibilidades tanto para el relleno como para la presentación. Diferentes ingredientes para un mismo resultado, un sencillo pero delicioso bocado.

Comencemos por algo obvio pero no por ello menos importante, elegir unos huevos frescos y de calidad. Si son de 'gallinas felices' por supuesto mejor que mejor, sin duda.

La importancia de la base del relleno ¿Y esto qué significa? Pues muy sencillo, decide si prefieres mayonesa, lactonesa, salsa rosa, tártara, César, hummus, queso fresco batido (para una versión ligera) o crema de aguacate (esta última muy fácil de hacer, tan solo debes chafar la pulpa de un aguacate maduro con una yema cocida, un poco de mayonesa, unas gotas de limón, alguna de tu mezcla de especias favorita, un poquito de sal y pimienta negra) si vas a servir en frío. O bien bechamel o salsa de tomate si tu idea es tomar los huevos como plato caliente.

Atrévete a dar un poquito de lado al atún (es maravilloso, lo sé, a mi me encanta pero en esta receta ya está más visto que el tebeo y hemos quedado en que íbamos a darle otro aire a estos huevos), utiliza; pollo asado o cocinado a la plancha, champiñones portobello (tan finamente troceados que puedas utilizarlos en crudo), dados de manzana o mango con queso azul, espinacas (crudas si eliges salsa en frío o cocidas y escurridas si optas por usar bechamel de base), rúcula (lo mismo que con las hojas de espinacas), carne picada con especias 'tex mex', arroz basmati cocido, salmón, trucha o bacalao ahumados, carne de cangrejo, maíz dulce, apio cortado finamente, hinojo o rábanos, algún encurtido (las alcaparras, aceitunas o pepinillos aquí funcionan de vicio) etc.

Una vez hayas elegido los ingredientes trocea y mezcla en un cuenco —ayudándote con un tenedor para machacarlo y que los ingredientes se integren sin problema— con parte de las yemas cocidas y el ingrediente base que hayas decidido o pon en un procesador o batidora y tritura hasta conseguir una crema más lisa y homogénea —que después meterás en una manga pastelera para rellenar con ella—.

Entre todos todos los ingredientes que te describo arriba tienes combinaciones imbatibles en sabor. Ahora tan solo te queda elegir la decoración y si sustituyes el huevo rallado por trocitos de frutos secos (prueba con anacardos, nueces o pistachos), semillas de girasol o calabaza tostadas, granos de granada (un toque fresco y 'crunch' que me encanta), cebolla frita crujiente (de la de los perritos de Ikea, sí jajajaja) o lo que a ti se te ocurra.

Espolvorea una pizca de pimentón de la Vera (dulce o picante, según los gustos de tu público), o curry si has usado pollo y manzana, o comino si llevan la carne picada tex-mex, o cardamomo o nuez moscada para la bechamel, o pimienta de Jamaica o garam masala o...¡Lo que tu prefieras!

Sirve fríos —no te dé corte meterlos un rato a la nevera antes de llevarlos a la mesa— o gratina unos minutos en caso de te hayas decantado por la cremosa y siempre exitosa bechamel.

En definitiva, innova, crea y disfruta, pero sin olvidar que si mezclas atún con salsa de tomate y mayonesa, estarás preparando —otra vez— unos fabulosos —y clásicos— 'Mimosa' sin apenas darte cuenta.


Potaje de garbanzos con alga kombu. Receta de legumbre con algas


Comer bien ni es caro ni complicado, hasta aquí estaremos de acuerdo.
Comer legumbre es una opción económica, saludable (tampoco en este punto hay demasiado que debatir, es algo más que conocido) y nada aburrida (hoy nos centraremos en este aspecto).

Los garbanzos son una legumbre que aporta innumerables beneficios a nuestro organismo, son ricos en hierro (lo que les hace ideales para personas que padecen anemia) y en ácidos grasos insaturados (que ayudan a mantener a raya el colesterol 'malo'). Además, como ingrediente en la cocina, son de lo más agradecidos y captan de maravilla los sabores del resto de productos que les pongamos.





INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· 3 ó 4 puñados de garbanzos (ya remojados)*
· Un trozo de alga kombu
· 1 zanahoria
· 1 puerro
· 1 cebolla morada pequeña
· 6-8 bolitas de pimienta negra
· 3 clavos de olor
· 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
· Sal
· Agua
· Salsa de soja

-Opcional:
· Salsa picante
· Katsuobushi (bonito seco ahumado y cortado en finísimos copos)


*te dejo un truco infalible para tener siempre garbanzos remojados y listos para ser cocinados en cualquier momento ¡No puedes perdértelo!



ELABORACIÓN


1. Pon los garbanzos en la olla, añade el alga kombu troceada y la verdura (bien limpio el puerro y peladas la zanahoria y la cebolla, pero sin trocear para luego puedas 'rescatarlo' con mayor facilidad). Incorpora también la pizca de sal y las pimientas y los clavos que habrás majado en el mortero. Cubre de agua, cierra la olla y cocina entre 35 y 40 minutos (el tiempo es orientativo, dependerá de cada olla).

2. Cuando la olla ha perdido toda la presión y puedas destapar de manera segura, saca la verdura y tritúrala hasta conseguir una salsa bien fina. Añádela de nuevo al guiso, mezcla y cocina a fuego suave unos 10 minutos más o hasta que el caldo reduzca y 'engorde' la salsa de este delicioso potaje.

3. Lleva a la mesa y para rematar acompaña de; un chorrito de salsa de soja (mejor si cada uno pone unas gotas en su cuenco o plato una vez esté servido), tu salsa picante favorita (Sriracha, Tabasco etc.) y unos copos de bonito seco ahumado o 'katsuobushi'.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


Ensalada 'Waldorf'. Receta de ensalada con apio, manzana y nueces


Un básico indispensable en la carta de restaurantes de medio mundo, si nunca la probaste deberías remediarlo de forma inmediata. La ensalada Waldorf bien merece que eches mano al olvidado apio, elijas unas deliciosas manzanas y te pongas a partir nueces como si no hubiera un mañana.

Para descubrir el origen de esta famosa ensalada debemos remontarnos a finales del siglo XIX, cuando el maître del por aquel entonces recién inaugurado Hotel Waldorf Astoria de Nueva York, Oscar Tschirky, inventa una ensalada —que causa furor entre la clase pudiente de la época— y que tan solo lleva 3 ingredientes; apio, manzana y mayonesa.
Con el tiempo, dicha ensalada se enriquece con otros ingredientes y el aliño evoluciona hasta convertirse en la deliciosa salsa que hoy acompaña a este refrescante plato.


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Sirve como aperitivo, plato principal —si añades brotes tiernos de lechuga y trocitos de pollo para completarlo— o guarnición. Preparar en casa esta ligera y saludable pero sabrosa ensalada es una buena manera de rendir homenaje a los clásicos que, fuera de modas, siempre nos acompañan y nunca nos defraudan.



INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· 2 ó 3 ramas de apio (dependerá del tamaño)
· 1 manzana 'Granny Smith'
· 1 manzana 'Royal Gala'
· 125 gr de uvas rojas (sin semillas)
· 100 gr de nueces pecanas (ya peladas)*

- Aliño:
· 1 yogur natural
· 1 cucharada sopera bien colmada de mayonesa (casera si es posible)
· El zumo de 1/2 limón
· Una pizca de sal
· Pimienta negra al gusto
· Unas gotas de salsa Tabasco (opcional)

*si no encuentras nueces pecanas puedes utilizar nueces comunes sin problema, queda igual de rico.



ELABORACIÓN



1. Mezcla los ingredientes del aliño con unas pequeñas varillas hasta conseguir una salsa homogénea, pon en un bote con tapa y reserva en la nevera.

2. Exprime el limón y reserva también.

3. Limpia y trocea el apio, decide el grosor de los trozos en función de tu gusto. Pon en un cuenco junto con las nueces —que habrás tostado ligeramente si así lo deseas— y las uvas partidas por la mitad o en cuartos, depende de su tamaño.

4. Lava, descorazona y trocea la manzana en pequeños bastones —corte 'cerilla'—. Añade el zumo de limón para evitar que se oxide y oscurezca. Añade al cuenco junto con el resto de ingredientes.

5. Vierte la salsa, mezcla bien, lleva a la nevera unos minutos para servir fresca y disfruta.


-Sugerencias-
· Cambia las uvas rojas por arándanos deshidratados o uvas pasas, queda buenísimo también.
· Añade un plus de sabor poniendo pequeños trocitos de tu queso azul favorito.
· Si tienes en la nevera restos de pechuga o muslo de pollo asado, aprovecha y añádelos, a la Waldorf le irán genial.
· En la versión más golfa puedes incluso caramelizar las nueces con azúcar moreno y un poquito de salsa sriracha o unas gotas de Tabasco.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia.



Cuscús de brócoli con fresas, aguacate y queso Brie. Receta de brócoli crudo


Cuanto juego pueden darnos un brócoli y un rallador de cocina, ni lo imaginas. Infinidad de combinaciones, color, sabor y sobre todo salud.

La idea de esta técnica surge de un documental sobre 'El Bulli', ellos obtenían los granitos de las flores de esta hortaliza cortando los 'arbolitos' muy finamente con un cuchillo, nosotros vamos a rallarlos para conseguir un efecto idéntico pero de una manera mucho más sencilla. 

Después le añadiremos unos cuantos ingredientes y un socorrido aliño y ya tendremos listo un cuscús vegetal delicioso. Por supuesto tú puedes 'tunearlo' a tu gusto e ir incorporando o variando ingredientes hasta dar con tu receta ideal. Aquí lo importante es que te quedes con la idea base y a partir de ahí experimentes y te demuestres a ti mismo que la comida sana no tiene por qué ser aburrida ni sosa.


[pincha en la foto para ampliar la imagen]



INGREDIENTES (para 2 personas)

· 1 brócoli
· 6/8 fresas
· Un aguacate pequeño
· El zumo de una lima
· Un trocito de queso Brie
· Frutos secos (nueces, pistachos o avellanas) (opcional)

-Vinagreta:
· 1 c.s. de aceite de oliva virgen extra
· 1 c.s. de vinagre de Módena
· 1/2 c.s. de vinagre de Jerez
· 1 c.s. de salsa de soja
· 1 c.p. de miel 
· 1/3 de c.p. de mostaza a la antigua (opcional)
· Sal
· Pimienta negra
· Unas gotas de Tabasco original o unos copos de chile (este toque picante es totalmente opcional pero muy recomendable)

c.s. = cucharada sopera
c.p. = cucharada de postre


ELABORACIÓN

1. Lava y ralla sobre un cuenco amplio el brócoli. Es muy sencillo, no te va a surgir ninguna complicación durante el proceso. Reserva el tallo para otras preparaciones, te vendrá genial para usarlo en un caldo de verduras o en un puré ¡Aquí no se tira nada!

2. Lava, elimina el pedúnculo y trocea las fresas (primero lamina y después haz pequeños dados o 'brunoise'). Pon en el cuenco junto al cuscús.

3. Pela, retira la pepita y trocea —también en dados— el aguacate. Incorpora al cuenco junto a los demás ingredientes.

4. Exprime la lima y vierte el zumo sobre el cuscús. Mezcla cuidadosamente —para no aplastar los ingredientes— y reserva. 

4. Trocea el queso y los frutos secos (estos últimos en caso que hayas decidido ponerlos).

5. Mezcla todos los ingredientes de la vinagreta en un bote con tapa, cierra y agita bien hasta conseguir una emulsión. Añade al cuenco y mueve con cuidado nuevamente.

6. Incorpora el queso, sirve y en el último momento decora con unos trocitos de nuez o el fruto seco que hayas elegido y unas hojitas de hierbabuena.


-Sugerencias-

·Añade cuscús de verdad si te apetece 'reforzar' la textura y completar el plato.
· Pon otro tipo de queso, el de rulo de cabra le va estupendamente, por ejemplo.
· Puedes variar las fresas e incorporar otras frutas con cierto toque ácido como; piña, kiwi o mango.
· Incorpora un toque de especias (jengibre en polvo o cardamomo) porque seguro que te encanta el resultado.
· Sirve bien fresco en cucharitas como aperitivo o como guarnición junto a carnes a la parrilla o pescados al horno.
· Ponlo en un bote o Tupper y llévatelo tan ricamente al trabajo ¡Verás como triunfas cuando lo vean tus compañeros!


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Marta Simonet.