Guiso de patatas con langostinos


Este guiso de patatas con langostinos es extremadamente fácil de hacer, resulta económico y está delicioso, es probable que estos sean suficientes argumentos para convencerte de que te quedes a prepararlo conmigo.




No lo dudes ni por un instante, si tienes langostinos en el congelador o acabas de comprar un puñado de ellos frescos y te apasionan los platos de cuchara, esta es tu receta. Además resulta fantástica tanto si la prepararas en tus menús diarios como en ocasiones especiales donde buscas sorprender pero sobre todo agradar a tus invitados.



INGREDIENTES (para 2-3 personas)

· 3 o 4 patatas medianas
· 8 langostinos
· 1/2 cebolla pequeña
· 1 diente de ajo
· 1/2 pimiento verde
· 1/2 pimiento rojo
· 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
· 1/2 vasito de vino blanco 
· 900 ml de agua 
· 1 cucharada de pimentón de la Vera
· Unas hebras de azafrán
· Sal
· Una pizca de pimienta negra recién molida


ELABORACIÓN


1. Pela los langostinos, reserva su carne en un cuenco y pon las cabezas y las cáscaras de las colas en una cazuela con una cucharada de aceite de oliva virgen extra. Lleva al fuego, dora un poquito, aplasta con la ayuda de una cuchara de madera para extraer todos los jugos de las cabezas.
Incorpora el vino blanco, mantén un par de minutos a fuego fuerte para que se evapore el alcohol, añade el agua, cuando comience a hervir baja la potencia del fuego y cocina durante unos 12-15 minutos.

2. Pasado ese tiempo cuela con la ayuda de un chino, desecha cabezas y cáscaras y reserva el fumet de langostinos resultante.

3. Pela y chasca las patatas. Reserva.

4. Lava, pela o elimina las semillas de la verdura y corta en brunoise.

5. Pon las dos cucharadas de aceite restantes en el fondo de una cazuela alta de fondo grueso —una cocotte sería ideal— y rehoga la verdura, añade las hebras de azafrán, sal al gusto, un poquito de pimienta negra y las patatas que has chascado antes. Rehoga 3 o 4 minutos más. Añade el pimentón, mezcla e inmediatamente —para evitar que se queme— vierte el fumet que tienes reservado.
Deja que comience a hervir, coloca la tapa sin que llegue a cubrir completamente la cazuela y cocina, a temperatura suave, durante unos 20 minutos. Vigila, en especial durante los últimos minutos de cocción, por si tienes que añadir un poquito de agua o subir la potencia del fuego para que reduzca el caldo en caso de que la salsa esté quedando con poco cuerpo.

6. Comprueba el punto de sal, añade las colas de langostinos y retira del fuego. Deja que repose unos minutos antes de servir. Puedes rematar con un poquito de perejil fresco (huye del deshidratado, es una pérdida de tiempo y de dinero) picado, es opcional pero muy recomendable.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: propia

Quinoa con leche (postre). Receta dulce a base de quinoa o quinua


La combinación de canela y limón de este delicioso postre de quinoa con leche funcionará como un resorte en tu paladar, sirviendo de estímulo para que tus recuerdos sensoriales viajen de inmediato a una receta tan tradicional como es el arroz con leche. Una sorprendente forma de mezclar tradición y vanguardia pero sin volvernos locos con complicadas elaboraciones.

Sí, es probable que nuestras abuelas se escandalizasen si leyesen esto, pero quién dijo que innovar fuera sencillo. Arriesga un poquito y descubrirás el que es probable que se convierta a partir de ahora en uno de tus postres preferidos.




Si pensabas que solo podías incluir la quinoa en ensaladas ya ves que estabas siguiendo la pista equivocada. La quinoa o quinua es un alimento repleto de beneficios pero además en un alimento versátil que te permite crear platos muy diferentes. Mantenla cerca de tu cocina, será todo un acierto, tanto tu salud como tu paladar te lo agradecerán.


INGREDIENTES

· 100 g de quinoa
· 200 ml de agua
· 850 ml de leche (en principio solo usaremos 750 ml)
· Una rama de canela
· La piel de un limón (evita la parte blanca)
· 80 g de azúcar
· Una pizca de sal
· Canela en polvo (para servir)



ELABORACIÓN


1. Lava la quinoa bajo el grifo hasta conseguir que el agua deje de salir turbia, ayúdate de un colador, va genial para esta labor. Escurre y reserva.

2. Pon una cazuela de fondo grueso al fuego y añade la quinoa, tuesta durante unos 15 segundos e inmediatamente añade el agua. Lleva a ebullición, baja el fuego y deja que se evapore (tardará muy poquito tiempo, no te despistes).

3. Incorpora la leche, la rama de canela, la ralladura de limón (que habrás lavado previamente) y la pizca de sal. Lleva a ebullición nuevamente, baja la intensidad del fuego y cocina —moviendo regularmente— durante 35 minutos.

4. Pasado ese tiempo añade el azúcar, mezcla y comprueba la cantidad de líquido. Si crees que es necesario añade los 100 ml de leche que tenías reservados. Mantén al fuego durante 5 minutos más. Continua moviendo para conseguir un punto más cremoso, no olvides que debe quedar cremoso o 'meloso' como si de arroz con leche se tratase.

5. Retira del fuego, sirve en pequeños cuencos o tazas, espolvorea con canela en polvo (muy poquito o como yo, el suficiente polvo de canela como para construir una réplica a tamaño real del desierto del Sáhara) y disfruta.





- Consejos -
· Elige leche entera o desnatada en función de tus gustos o necesidades.
· Puedes añadir una pequeñita porción de mantequilla —con unos 5 g será suficiente— o leche condensada, en caso de que te decantes por lo segundo deberás modificar la cantidad de azúcar de la receta.
· Aromatiza la leche, si te gusta ir variando tus recetas para sorprender, con clavo de olor, cardamomo o anís estrellado.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Cómo preparar un brunch. Ideas sencillas para celebrar un delicioso y divertido brunch en casa


A estas alturas es más que probable que estés familiarizado con el término 'brunch' (palabra que surge de la mezcla de 'breakfast', desayuno en inglés, y 'lunch', que significa comida). Es un desayuno/comida/lo que se tercie de fin de semana, que por decreto se disfruta sin prisa y generalmente con familia o amigos.
Pero brunch no es solo eso, es además una excusa para que lo dulce y lo salado se mezclen sin rubor, una manera desenfadada, informal y un tanto caprichosa de disfrutar de tu comida preferida sin mirar el reloj ni contar calorías.

Existen unas normas básicas en cuanto a variedad de ingredientes y presentación de los mismos que debes tener en cuenta antes de lanzarte a organizar un brunch. Destalles sencillos pero que marcarán la diferencia y harán que la experiencia deje a todos satisfechos, incluyendo suegras exigentes o cuñados tiquismiquis.

¿A qué hora debo convocar a mis invitados?
El brunch suele desarrollarse entre las 12:00 y las 17:00h, debes tomar esta franja horaria como referencia y después adaptarla a tus preferencias o necesidades.
*un truco: cúrratelo desde el inicio convocando a tu gente con una tarjeta de invitación que hayas preparado con tus propias manos, hay mil ideas en Internet, ser poco creativo o cero ducho en el arte de las manualidades ya no es excusa hoy en día. También puedes crear un grupo en whatsapp desde donde enviar a tus invitados una imagen bonita que tú mismo hayas diseñado, hay infinidad de aplicaciones extremadamente sencillas de usar que pueden ayudarte.


Quesos, patés, encurtidos, frutos secos, orejones, pasas, jamón dulce, embutidos, fruta fresca, ahumados, pan de diferentes tipos etc. Diseña un menú variado, no te compliques pero sí que elige con mimo todos los elementos que lo conformen.


¿Qué elementos no deben faltar en el menú?
No es cuestión de bombardear a nuestros invitados con mil propuestas distintas hasta llegar a abrumarles, pero sí que debemos preocuparnos de buscar suficiente variedad como para que nuestro brunch resulte atrayente y divertido.

¿Qué básicos debo servir?

· Ensalada, no puede faltar, será válida en cualquiera de sus manifestaciones.
Una de rúcula, tomatitos cherry, láminas de aguacate, nueces y queso con un aliño muy suave de aceite de oliva virgen extra, vinagre de Módena, miel y un toquecito de mostaza, resultará perfecta.

· Huevos, revueltos, poché o en forma de tortilla, como prefieras.

· Jamón dulce o curado, en cualquiera de los casos que sen de calidad, eso sí.

· Ahumados, salmón salvaje, trucha o bacalao, cualquiera de ellos resultan deliciosos con un poquito de mantequilla sobre una rebanada de pan recién tostado.

· Queso, esmérate en hacer una cuidada selección, juega con diferentes orígenes y texturas para que el resultado sea realmente apetecible y variado.

· Patés o 'dips' untables, hay mil recetas circulando en la red, busca y prepara tu preferida.

· Sándwiches de jamón y queso o pasta de atún, huevo, cangrejo y mahonesa.

· Patatas fritas (que sean caseras, por favor ), mejor si las sirves con alguna salsa hecha por ti también, seguro que le apetecen a todos.

· Guacamole con chips, que puedes hacer fácilmente en casa cortando tortillas de maíz en triángulos —emulando la forma de los tradicionales 'nachos'—  y friendo unos segundos en abundante aceite de girasol bien caliente.

· Frutas frescas, son imprescindibles, y presentarlas en forma de macedonia es una opción fantástica. O simplemente lava, pela y trocea las que más ricas te parezcan dependiendo de la temporada.
Ofrece a los peques de la casa la posibilidad de fabricarse sus propias brochetas con frutas variadas y después ponles cerca un cuenco con chocolate fundido para que disfruten a modo de 'fondue'.

· Bizcocho, magdalenas, brownie o rosquillas, cualquier dulce esponjoso y casero irá perfecto.

· Repostería en general, por supuesto lo casero continua siendo la mejor opción; croissant, suizos o medias noches, caracolas, napolitanas, hojaldres etc.

· Tortitas o crêpes, con sirope de arce o chocolate y nata resultan una irresistible tentación para cualquiera. Busca harinas menos comunes para prepararlos (avena, castaña, espelta etc) aportan un interesante y saludable plus a la receta.

· Yogur natural, elige uno muy rico y a poder ser ecológico.

· Muesli o granola, intenta que sea también hecho por ti, es muy fácil. Te dejo aquí mi receta.

· Tostadas clásicas con mantequilla y mermelada o con tomate y aceite de oliva virgen extra, que sean ello los que elijan. Lo que sí te aconsejo es que coloques un tostador en un lugar cercano a la mesa para que cada uno pueda tostar su rebanada justo en el momento de comerla.

· Diferentes tipos de panes; con semillas, de maíz, con pasas o frutos secos etc. También sería interesante acompañar todo de galletas saladas tipo cracker, pretzel, colines o grissini.

· Coloca una jarrita con miel, pequeños cuencos con confituras variadas, mantequilla de cacahuete, sirope de arce y diferentes endulzantes —naturales, como sirope de agave, azúcar de caña o panela o edulcorantes artificiles— así habrá para todos los gustos y necesidades.

En el apartado de bebidas te recomiendo:

· Café, intenta disponer también de descafeinado para ofrecer varias opciones a tus invitados.
· Té o cualquier otro tipo de infusión, hay tantas variedades como personas; té verde, rojo o negro, rooibos, chai etc. Prepara una 'carta' con varios y así siempre acertarás.
· Leche, entera o desnatada, de vaca, oveja o cabra, sorprenderás con la cuidada variedad. Sirve también bebidas vegetales; avena, espelta, soja, arroz ¡Hay mil opciones!
· Chocolate soluble o cacao puro desgrasado para niños y adultos golosos.
Hacer chocolate a la taza y servirlo en pequeñas raciones es también una tentadora alternativa.
· Zumos naturales de frutas, los clásicos de naranja o pomelo son básicos, también resultan deliciosos los 'smothies' o batidos más cremosos servidos en pequeños vasitos pra que no resulten demasiado saciantes.
· Aguas de sabores, con frutos rojos, trocitos de manzana o melocotón y hierbas aromáticas como hierbabuena o albahaca, son una verdadera maravilla y por supuesto super saludables.
· Cócteles sin alcohol, prepararlos es fácil y divertido, seguro que muchos de tus invitados se animan a probarlos.

- Puedes optar también por servir algún tipo de bebida alcohólica:
· champán, cerveza artesana o un vino espumoso y con un toque dulce que resulte interesante.

¿Cómo dispongo la mesa?
Analiza concienzudamente tus necesidades, sin agobios pero huyendo de falsos optimismos, sobre todo si dispones de poco espacio en casa. En función del número de invitados deberás decidir la distribución de la mesa o mesas y el tipo de formato (sentados o de pie) que más cómodo resulte.

Si decides hacerlo de pie —osea tipo 'cóctel'— te recomiendo colocar una mesa pincipal con todos los alimentos y otras auxiliares más pequeñitas con bebidas y vasos, copas, tazas, cubiertos etc.
En cuanto a la decoración, elige un mantel bonito y tu vajilla y cubertería especial (aunque también puedes utilizar manteles individuales y platos y cubiertos de un solo uso, siempre que sean chulos serán una opción tan válida como la anterior). Para terminar de dar un toque festivo y alegre a la mesa coloca flores frescas, un detalle infalible que aportará color y sensación de bienestar.

Tentadoras mesas dulces con pequeños pasteles o esponjosos bizcochos, infalibles, imprescindibles.


Ya dispones de todas las claves para organizar un brunch y no morir en el intento, ahora te toca ponerlas en práctica para preparar el tuyo y sorprender a tus familiares o amigos.
Si pruebas repites fijo, verás.

¡Espero que te resulte útil!

Pastel de copos de avena y frutos rojos con chips de chocolate negro. Receta saludable


Para hacer esta sencilla receta únicamente vas a necesitar antojo de algo dulce pero que no pese en la conciencia y tazas y cucharas medidoras como las que aparecen en las recetas americanas y que seguro que te suenan porque las has visto mil veces. De lo primero seguro que tienes —muy a menudo, como yo, no me digas más— y lo segundo, si aún no te has decidido a comprarlo porque dudas si vas a sacarlo partido o si se van a terminar convirtiendo en más cachivaches a los que hacer hueco en la cocina, te prometo que ninguna de tus suposiciones es cierta.
Vas a usar un montón ambos formatos de medida, tazas y cucharas, tanto en recetas dulces como en saladas. Además son muy económicas y puedes encontrarlas sin problema tanto si las compras online como si decides hacerlo en tienda física (busca en tiendas de menaje o en bazares orientales).






Un trocito de este pastel de copos de avena, frambuesas, moras y chips de chocolate negro, resulta un desayuno delicioso, una 'media mañana' ideal o una merienda absolutamente inolvidable. Es perfecto a todas horas y en cualquiera de las situaciones que puedas imaginar. Una vez que lo pruebes no podrás pensar en otra cosa.



INGREDIENTES

· 1 plátano mediano maduro
· 2 huevos
· 1/4 de taza de sirope de arce (puedes usar miel sin problema)
· 1 teaspoon de extracto de vainilla
· 3/4 de taza de bebida vegetal ligera de almendra (pon leche desnatada de vaca si lo prefieres)
· 2 tazas de copos de avena
· 1/2 taza de harina de trigo integral blanca (por supuesto puedes utilizar la harina que uses habitualmente, cualquier tipo funcionará)
· 1 teaspoon de levadura tipo 'Royal'
· 1 paquete de frambuesas frescas
· 1 paquete de moras frescas
· 1/3 de taza de chips de chocolate negro (con al menos un 70% de cacao)
· Una pizca de sal



ELABORACIÓN

1. Precalienta el horno entre 175º y 180º.

2. Cubre un molde o bandeja metálica —de unos 25x20 cm — con papel de hornear y reserva.

3. Pela y tritura en un cuenco, con la ayuda de un tenedor, el plátano. Añade los huevos, el extracto de vainilla, el sirope de arce, la bebida de almendra y mezcla un poquito (no hay que integrar todos los ingredientes hasta conseguir una masa lisa, tan solo debes moverlo unos instantes con la ayuda de un tenedor y ya estará listo)

4. Incorpora los copos de avena, la harina, la levadura, la pizca de sal, 2/3 partes de las frambuesas y las moras (puedes reservar unas pocas también para adornar la superficie), mezcla de nuevo. Al igual que antes, con que lo mezcles ligeramente con el tenedor y quede un poquito integrado será suficiente. No te importe machacar lo frutos rojos durante el proceso, ese toque rústico que le va a dar que se rompan forma parte del encanto.

5. Añade las pepitas de chocolate y termina de mezclar.

6. Extiende la masa en la bandeja que habías forrado con papel, coloca las frambuesas que tenías reservadas (y las moras, si decidiste dejar unas pocas) repartiéndolas por toda la superficie (presiona un poquito para que queden dentro de la masa al hornearse).

7. Hornea durante 25 minutos.

8. Saca del horno, añade un puñadito extra de pepitas de chocolate y hornea 5 minutos más.


- Consejos -
Si quieres añadir un plus sírvelo con; sirope de arce, miel o un poquito de mantequilla de cacahuete y nueces picadas y remata con un par de cucharadas de yogur griego, crema agria o nata montada (sí, has leído bien, este pastel es la excusa perfecta para tomar un poquito, o ponerse ciego, de una nata rica que te encargues tú de montar en casa).

¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: desconocida


El Roscón de Sesé. Receta de Roscón de Reyes por Sesé San Martín (Escuela de Cocina TELVA)


Si buscas una receta de roscón de reyes que resulte sencilla e infalible no te vayas, te invito a quedarte y comprobar lo reconfortante (¡Y fácil!) que puede resultar hacer tu propio roscón.

Imagen de uno de los roscones elaborados por Sesé San Martín, fundadora y directora de la Escuela de Cocina TELVA, durante el taller.


Hace unos días participé como invitada en uno de los talleres para aprender a preparar roscón que organizan desde la escuela de cocina TELVA y la experiencia no pudo ser más positiva.
Aprendí las claves para preparar el perfecto desayuno navideño, me divertí un montón —gracias al fantástico equipo que integra la escuela y al resto de compañeras que acudieron— y encima regresé a casa con un estupendo roscón a modo de diploma ¿Qué más se puede pedir? 

Absolutamente recomendable, si tienes la oportunidad de acudir no la dejes escapar, si no siempre puedes visitar este enlace y conocer de primera mano los ingredientes y paso a paso de tan deseada receta. 
Pincha aquí y descubre en el vídeo como Sesé te explica de forma impecable todo lo que necesitas saber para que a partir de ahora tus roscones sean los más deseados en kilómetros a la redonda.


#elroscondesese #escuelacocinatelva #recetasquesalen

Garbanzos con espinacas, alga kombu y bacalao (con olla a presión)


Te presento una socorrida y 'express' versión del tradicional potaje de garbanzos con espinacas y bacalao que nuestras abuelas elaboraban con tanto acierto gracias al mimo y buena mano con la que siempre se manejaban entre fogones.
Nosotros hoy actualizamos el método de cocinado, adaptándolo al frenético ritmo de vida al que por desgracia se ve sometido la mayor parte del personal, y conseguimos un plato de cuchara riquísimo que tendremos listo sin apenas esfuerzo y en un tiempo record.

Tal vez te llame la atención que en esta receta comenzamos la cocción del garbanzo partiendo de agua fría —lo habitual y recomendado para evitar que se 'encallen' es hacerlo con agua hirviendo—, pero no solo eso, es que el garbanzo está remojado sí, pero también está congelado cuando lo agregamos a la olla rápida, lo cual probablemente te parezca una aberración. Pero estate tranquilo, en este caso te aseguro que el resultado es fantástico. Si trabajamos con un estándar mínimo de calidad, el garbanzo no tiene por qué darnos ningún disgusto. Quedará perfecto, con una textura fantástica (no van a parecer perdigones, te lo prometo) y sin que se desprenda el pellejo.





Si apenas dispones de tiempo para cocinar pero te preocupa —y apetece— comer de manera saludable y equilibrada, quédate con esta idea porque seguro que no te defrauda.


INGREDIENTES (para 4 personas)

· 400 g de garbanzos remojados*
· 300 g de bacalao desalado**
· 1 trozo (generoso) de alga kombu
· 1 bolsa de espinacas frescas
· 1 puerro pequeño
· 1/2 cebolla roja
· 1 zanahoria
· 1 diente de ajo
· 2 cucharadas soperas de tomate frito casero
· 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
· Agua
· Sal
· 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra
· 1 hojita de laurel



ELABORACIÓN

1. Pon los garbanzos remojados en la olla, sin descongelar ni nada —aquí radica la gracia de esta elaboración tan práctica—, añade el ajo pelado y troceado o machacado, la cebolla partida en juliana, el alga kombu cortado en tiras con la ayuda de una tijera y la zanahoria (previamente pelada) y el puerro (bien lavado) partidos en rodajitas.

2. Vierte el agua, el nivel debe quedar como un dedo por encima de los garbanzos, añade la salsa de tomate, la hojita de laurel, el pimentón, la sal y el aceite.

3. Cierra la olla, lleva a fuego fuerte y deja que suba la válvula de presión, en ese momento baja la potencia de tu placa y cocina entre 50 y 60 minutos (o el tiempo que tú estimes necesario).

4. Espera a que la olla pierda totalmente la presión para poder abrir de forma segura. Añade las espinacas (lavadas y escurridas) y el bacalao (puedes agregarlo directamente congelado, yo lo hago así y queda perfecto también), deja que se cocine a fuego muy suave durante unos 15 minutos más para que espese un poquito el caldo.

5. Aparta del fuego y prueba por si hiciera falta rectificar el punto de sal. Deja reposar unos minutos. A la hora de servir puedes añadir huevo cocido, le va genial, y así completarás el plato.


*Siempre dispongo de garbanzos que he remojado durante 12 h y posteriormente congelado para aquellas ocasiones en las que quiero preparar este tipo de recetas y no he sido nada previsora (que es la mayor parte de las veces).
**Uso unos tacos congelados que vienen sin espinas y en su 'punto de sal', los compro en Mercadona.


¡Espero que os guste!


Fuente de la receta: propia.