Tacos 'green'. Receta ligera de tacos de carne picada con salsa César y chipotle


Puede sonarte a combinación extraña, incluso inverosímil '¿Salsa César con sésamo y chipotle? ¿En serio armonizan? ¡Pues sí! Y además lo hacen a las mil maravillas.





El truco para conseguir unos tacos 'green' deliciosos, reside en algunos detalles muy simples pero esenciales; utilizar unos cogollos de lechuga ricos y muy frescos, sazonar previamente la carne con tus especias favoritas —pimienta negra, comino, tomillo, orégano, pimentón, ajo en polvo, curry, clavo etc—, poner poca cantidad de salsa César —así evitaremos que se convierta en un plato demasiado calórico—, añadir frutos secos como anacardos, cacahuetes o nueces pecanas para conseguir el toque crujiente que hará irresistible cada bocado y saltear la carne hasta conseguir que quede muy dorada para impulsar su sabor y conseguir una agradable textura que contrastará con el resto de ingredientes.

Resultan extremadamente fáciles de hacer, económicos, se pueden preparar con antelación y cuando los llevas a la mesa no dejan indiferente a nadie. Suficientes motivos para animarte a probarlos ¿No crees?



INGREDIENTES (para 4 personas)

· 2 ó 3 cogollos de lechuga (depende de su tamaño)
· Unos 250 ó 300 gr de carne picada (vacuno o pollo si buscas una versión más ligera)
· Salsa César (casera o de tu marca comercial favorita)
· 1 cucharada de postre de mezcla de especias para condimentar la carne*
· Una pizca de sal
· Salsa chipotle (si no la encuentras pon tu picante favorito)**
· Un puñado de frutos secos
· Semillas de sésamo tostado


* elige la mezcla que más te guste; si eres fan de la cocina mejicana te recomiendo que pongas comino porque con el toque chipotle queda fabuloso. Experimenta y ve cambiando para no caer en la rutina. 
** puedes poner copos de chile, Tabasco, sriracha, jalapeño o simplemente nada si el picante y tú no sois buenos amigos.


ELABORACIÓN

1. Deshoja los cogollos, ponlos a remojo en un bowl con abundante agua fría (será perfecto si pones unos cubitos de hielo, la lechuga quedará infinitamente más crujiente) y reserva mientras preparas la carne.

2. Pon la carne picada en un cuenco, salpimenta, añade las especias que hayas decidido y mezcla con las manos bien limpias. Cubre con film transparente y guarda en la nevera durante unos 30 minutos.

3. Saltea la carne en una sartén, no hace falta que añadas aceite si es de vacuno, la carne soltará la cantidad de grasa suficiente para que se cocine y de esta forma quedará doradita y nada grasienta.
Si por el contrario has elegido pollo o pavo, te recomiendo que añadas unas gotas de aceite, puede ser de sésamo o cacahuete y así tendrá un interesante toque oriental.
Cocina la carne a fuego medio-fuerte hasta conseguir que tome un bonito color 'caramelizado'.
Una vez esté a tu gusto saca a un plato para que pierda temperatura antes de concluir la receta.

4. Escurre las hojas de lechuga perfectamente.

5. Monta los tacos poniendo un par de cucharaditas de carne sobre cada hoja de cogollo, añade unos frutos secos (mejor si los troceas a 'grosso modo' con un cuchillo previamente), un hilo de salsa y remata con semillas de sésamo y unas gotas de salsa chipotle. O dispón en pequeños cuencos cada uno de los ingredientes que formarán estos riquísimos tacos 'green' —seguro que a estas alturas ya se te está haciendo la boca agua ¿Eh? jajajaja— y que sean los comensales quien monten su propio taco vegetal justo antes de disfrutarlo.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


'Banana frozen', postre cremoso a base de plátano congelado

¿Cuántas veces has tenido que terminar tirando, muy a tu pesar, plátanos demasiado maduros? A mi me ocurría bastante a menudo antes de descubrir que congelar plátanos es una excelente forma de asegurarse dos cosas:
a) cero despilfarro
b) un postre delicioso.
Cremoso, dulce pero nada empalagoso, fresco pero agradable en cualquier época del año, saludable y muy presentable. Todo eso y mucho más es este 'banana frozen'. Además, hacerlo no entraña ninguna dificultad y se prepara en un suspiro.


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¿Te he convencido? ¿Te animas a probarlo? Pues tan solo necesitas congelar plátanos con antelación, verás que invento. Vamos a ello.



INGREDIENTES (para una ración)

· 1 plátano de Canarias (pelado, troceado y congelado)
· 30 ml de leche de arroz (o la leche vegetal que tú prefieras)
· Unas gotas de extracto natural de vainilla
· Una pizca de canela en polvo
· 2 cucharadas de muesli crujiente con trocitos de chocolate (yo uso el ecológico de Lidl y está riquísimo)
· Yogur natural
· Sirope de agave


ELABORACIÓN


1. Pon el plátano congelado, la leche, el extracto de vainilla y la canela en el vaso de la Thermomix o el robot triturador que uses en casa. Tritura hasta conseguir una crema homogénea.

2. Sirve en el fondo de un vaso, copa o cuenco. Lo que prefieras, el caso es que esté a tu gusto.

3. Añade el muesli, un par de cucharadas soperas de un yogur natural de calidad, un hilo de sirope de agave (o miel si te apetece estará delicioso también). Remata con vainilla molida o rallada si dispones de ella y disfruta de esta delicia sin ningún tipo de remordimiento.

-Variantes-
· Pon otro tipo de cereales como arroz inflado (chocolateado o no) o copos de maíz, variar siempre es una opción interesante.
· Si te gustan las especias tanto como a mi, te aconsejo que pruebes a añadir un poquito de cardamomo, clavo, jengibre, anís estrellado, 'allspice' o pimienta de Jamaica e incluso nuez moscada a la mezcla junto a la canela.
· Incorpora a la lista de ingredientes; uvas pasas, arándanos secos, higos u orejones, quedarán de maravilla.
· ¿Tienes sésamo garrapiñado? ¡Bien! La cosa se pone interesante. Ponle, verás que cosa más rica.
· Nueces, avellanas, almendras, pistachos, cacahuetes o anacardos sin salar etc. Le sientan de lujo a este postre. Experimenta, no te cortes.
· Sumar fruta fresca (grosellas, frambuesas, trocitos de tu variedad de manzana favorita, kiwi o fresas) también será un acierto. 
· Para terminar te diré que rematarlo con un poquito de cacao puro debería ser una obligación en lugar de una sugerencia jajajaja.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


Hongos Portobello salteados con salsa teriyaki


Un abrir y cerrar de ojos, eso es lo que tardarás en preparar este delicioso y saludable plato de hongos Portobello. Exótico, ligero y lleno de sabor. Anímate a probarlo porque seguro que se convierte en una de tus guarniciones, de carnes o pescados con cierto aire oriental, favoritas.

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INGREDIENTES

· 1 bandeja de hongos Portobello
· 1 cucharadita de aceite de sésamo
· 2 cucharadas soperas de salsa teriyaki (receta aquí)
· Copos de coco al jengibre* 
· Cilantro fresco
· Una pizca de sal
· Un poquito de tu picante favorito (totalmente opcional pero muy recomendable)


*yo lo compré en Lidl durante una feria de productos orientales, pero imagino que no será sencillo de encontrar. Si no los tienes puedes sustituirlos sin problema por semillas de sésamo tostado y un poquito de jengibre en polvo, quedará igual de bien.



ELABORACIÓN


1. Limpia los hongos y reserva un momento.

2. Coloca el wok en el fuego y calienta.

3. Añade el aceite e inmediatamente después los Portobello, cortados en mitades o en cuartos, depende del tamaño.

4. Saltea a fuego fuerte durante unos 3 ó 4 minutos, no será necesario más tiempo para que estén listos.

5. Añade la salsa teriyaki (y el picante si has decidido ponerlo), continua salteando un par de minutos más para que reduzca la salsa.

6. Sirve, añade los copos de coco al jengibre —o si no dispones de ellos— unas semillas de sésamo tostado y una cantidad generosa de cilantro fresco picado.



¡Espero que os guste!


Fuente de la receta: propia.


Salsa teriyaki. Receta de salsa japonesa (adobo japonés)



Esta salsa típica de la cocina japonesa que traigo hoy es un ingredientes muy versátil, se trata de una especie de adobo ligeramente dulce y con un sutil sabor a puerro y jengibre.
Podrás usar la salsa teriyaki tanto para marinar carnes (pollo, cerdo o ternera), pescados (con salmón funciona de maravilla) o mariscos (prueba con unos langostinos o gambas ¡Verás que bien queda!) antes de cocinarlos a la plancha o parrilla, como en 'crudo' para dar un toque de sabor  rematando con ella platos de verduras asadas, pasta o arroces orientales.

La salsa teriyaki aporta la 'chispa' que marca la diferencia entre una receta más y aquel delicioso bocado que brilla y consigue que tus invitados siempre alucinen con tus ideas.



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Es extremadamente fácil de hacer —vamos que no tiene ninguna ciencia— y encontrar los ingredientes no te supondrá tampoco ninguna dificultad ya que hoy en día los encuentras en cualquier supermercado o en tiendas virtuales de venta online.



INGREDIENTES

· 200 ml de salsa de soja
· 100 ml de Mirin
· 100 ml de Sake
· 100 gr de azúcar
· La parte verde de un puerro
· Un trozo de jengibre fresco




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ELABORACIÓN


1. Lava el puerro, poniendo especial cuidado en eliminar bien los posibles rastros de tierra. Pela el jengibre. Reserva.

2. Pon todos los ingredientes en un cazo y lleva a ebullición, mezcla con la ayuda de unas varillas o una cuchara para facilitar que el azúcar se disuelva.
Cuando rompa a hervir baja el fuego y cocina entre 5 y 8 minutos, el tiempo depende de lo concentrada/reducida que quieras tu salsa teriyaki casera.

3. Cuando haya perdido temperatura ayúdate de un colador y vierte la salsa en un bote con tapa, cierra y guarda en la nevera, ten a mano para usar siempre que te apetezca dar un auténtico y riquísimo 'aire oriental' a tus recetas.
Si lo mantienes en la nevera se conserva en perfectas condiciones durante semanas.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.

Mujaddara, guarnición de arroz y lentejas con especias. Cocina palestina



Esta deliciosa receta de cocina palestina merece que hagas un alto en tu camino, la prestes toda la atención que merece y la cocines y después disfrutes en familia. Es fácil de hacer, extremadamente económica y resulta una verdadera fiesta de aromas y sabores ¿Aún necesitas más argumentos para convencerte?
Pruébalo como guarnición o como plato único, pero pruébalo. Te va a sorprender, ya verás.


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INGREDIENTES

· 200 gr de arroz basmati
· 150 gr de lentejas cocidas
· 2 cebollas grandes
· 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
· 2 cucharadas soperas de piñones
· 1 cucharadita de comino molido
· 1/2 cucharadita de canela
· 1 cucharada de pimentón de la Vera (o 1/2 dulce y 1/2 picante)
· Sal
· Pimienta negra recién molida

Opcional 'Salsa de yogur'
· 1 yogur griego
· 1 lima (ralladura y zumo)
· Pizca de sal




ELABORACIÓN


1. Pela y parte las cebollas en aros, pon 2 cucharadas soperas de aceite en una sartén o en una cazuela y rehoga a fuego suave hasta que quede perfectamente pochada, es decir: oscura y con sabor dulzón.
El proceso tarda entre 60 y 90 minutos.

2. Cuece el arroz basmati siguiendo las indicaciones del fabricante. Escurre y reserva.

3. Una vez que está pochada la cebolla, retira a un plato y reserva un momento. En esa misma sartén, sin lavar, añade los piñones y tuesta ligeramente. Saca a un platito y reserva también.

4. Retira la sartén del fuego, añade el comino y la canela, tuesta ligeramente. Mantén fuera del fuego, añade la cucharada restante de aceite de oliva y el pimentón, mezcla y rehoga unos segundos.

5. Incorpora inmediatamente el arroz, las lentejas (que estarán bien escurridas), la mitad de la cebolla pochada y los piñones que tenías reservados. Añade un poquito de aceite más si lo deseas.

6. Sirve con la cebolla pochada que aún no has añadido y remata con perejil fresco picado (este último es opcional).



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Jose C. Ceballos


Boniato, el otoño es naranja. Recetas con boniato


El otoño no solo trae los primeros resfriados y el controvertido cambio de hora, entre las joyas gastronómicas que nos regala encontramos el boniato (también conocido como; moniato, papa dulce, camote o batata, según la región o país en el que te encuentres), que sin duda es uno de mis productos otoñales preferidos.

Es tan versátil que podrás incluirlo tanto en recetas saladas como dulces. Se encuentra con mucha facilidad tanto en pequeñas fruterías como en grandes supermercados y además resulta económico.
A los niños les encanta, y es que su agradable sabor y atractivo color naranja probablemente tengan mucho que ver en este aspecto. Y si a todo lo anterior sumamos sus beneficiosas propiedades para el organismo (es rico en provitamina A y en vitaminas B,C y E), este discreto tubérculo se posiciona en cabeza como una excelente opción que nos ayudará a evitar la tan temida 'rutina culinaria'.



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Pero ¿En qué tipo de recetas puedo incluir el boniato?
Pues mira, queda genial con legumbres (prueba unas lentejas con hongos —si son boletus mejor que mejor—, boniato y alguna especia como cúrcuma, cilantro, comino o pimentón. Es muy sencillo de hacer y resulta diferente y riquísimo).
En cremas de verduras, a mi me encanta, voy variando los ingredientes pero casi siempre pongo boniato porque —al igual que me ocurre con la calabaza— su color naranja me da muy buenas vibraciones a la hora de cocinar.
En guisos de carne funciona estupendamente, además con cualquier tipo; ternera, cerdo, conejo, cordero, pollo, pavo, pato o caza. Puede que te sorprenda pero te aseguro que el boniato le sienta bien a prácticamente todo el reino animal jajajaja.
Con pescados también se lleva genial, en chips con escabeches o en puré para servir cuando prepares asados. Con pulpo braseado a la parrilla es un espectáculo.



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Si te decantas por incluirlo en recetas dulces, te recomiendo que pruebes a asar el boniato (con piel y envuelto en papel de aluminio durante unos 50 minutos a 200º), cuando esté templado pela y trocea en gajos o rodajas, sirve con un hilo de leche condensada por encima y unas escamas de sal. Acompaña con unos frutos secos, pasas de Corinto (que si te apetece puedes remojar en ron) y helado de vainilla. Un lujo, en serio.
También queda muy bien en flanes, cremas dulces —similares a unas natillas— y en buñuelos.

Otra buena idea consiste en hacer chips con la ayuda del microondas, una sencilla y rapidísima forma de conseguir un snack saludable y muy, muy rico. Para ello únicamente tienes que lavar bien el boniato y sin pelar, cortar finas lonchas con la ayuda de una mandolina o un cuchillo bien afilado y algo de paciencia. Pon papel de horno en el plato del microondas, rocía con un poquito de aceite de oliva en spray y dispón las lonchitas de boniato, sin que se toquen unas con otras, esto es importante. por lo que deberás hacer la operación en tandas.
Ve programando de 30 en 30 segundos, así no correrás riesgos innecesarios y evitarás que se termine carbonizando el tema. Al sacarlo añade sal en escamas y espolvorea con tus especias favoritas, en casa nos encantan con pimienta rosa, curry o copos de ajo en polvo, chile y romero o tomillo frescos.
Venden kits especiales para hacer chips vegetales (no solo de boniato, puedes hacerlos de; patata, manzana, calabacín, remolacha o zanahoria).



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Hay mil y una maneras de sacar partido a esta preciosidad naranja: asa y rellena con carne picada y un salteado de verduras y setas, añade un queso que te guste y hornea ¡Queda de 10! O pela, cuece y machaca 3 ó 4 boniatos y prepara un puré con una nuez de mantequilla, sal y pimienta negra recién molida. Resulta la guarnición perfecta para cualquier plato.

En definitiva, pierde el miedo a probar ingredientes o elaboraciones nuevas, no te aburras elaborando siempre los mismos platos. Sé travieso y no te pongas límites en la cocina, bueno ni en ningún apartado de tu vida. Pero eso ya es otro tema jajajajaja.


¡Espero que te resulte útil!