Granola casera. Cómo hacer granola para un desayuno crujiente y delicioso


Hacer granola en casa —para utilizarla en tus desayunos o meriendas— es algo tan sencillo que a partir de ahora te parecerá impensable recurrir a la que venden en cualquier supermercado pudiendo preparar tu crujiente, saludable y deliciosa mezcla en casera.





INGREDIENTES

· 250 gr de copos de avena
· 115 gr de quinoa cruda
· 115 gr de almendras al natural (sin tostar y con piel)
· 140 gr de sirope de agave (o miel)
· 15 gr de semillas de chía
· 30 gr de pipas de calabaza al natural
· 10 gr de cacao puro desgrasado en polvo
· 15 gr de aceite de coco virgen ecológico

- Para añadir después de hornear: 
· Manzana laminada deshidratada, orejones en trocitos, arándanos, plátano o cualquier tipo de fruta deshidratada, semillas de sésamo tostado, pasas de Corinto, copos de coco crujiente, pepitas de chocolate puro etc*



ELABORACIÓN


1. Saca la bandeja del horno y fórrala con papel de hornear. Reserva.
Precalienta el horno, con aire si dispone de esa función, a 140º.

2. Pon todos los ingredientes iniciales en un cuenco, mezcla bien y extiende sobre la bandeja del horno intentando conseguir una capa de un grosor uniforme.

3. Lleva al horno.

4. Pasados 15 minutos abre el horno, mueve la granola para que se tueste bien por todos los lados. Cierra el horno y cocina 10 minutos más.

5. Saca del horno y deja enfríar, mejor si deslizas (con mucho cuidado para evitar quemaduras) el papel sobre una rejilla para que quede aún más crujiente.

6. Añade los ingredientes finales (elige entre los que arriba te propongo o decide tu propia mezcla)

7. Espera a que tu deliciosa y crujiente granola esté completamente fría, guarda en un tarro hermético y disfruta junto con yogur o leche fría ¡Verás que cosa tan rica!

*puedes añadir también si lo deseas un poquito de canela molida o unas gotas de extracto de vainilla,



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia



Provincia de Burgos, origen y destino #destinoBurgostrip

'El único final que todos esperamos con ansias es el final de la semana.'

Y sin duda cada fin de semana puede resultar inolvidable, basta con que nos levantemos de la cama (no demasiado tarde eso sí, que la historia de hoy va entre otras cosas sobre cómo aprovechar el tiempo o al menos intentarlo jajaja) y miremos el mundo con ojos curiosos y disfrutones.

Hay que dejar de sufrir innecesariamente esperando que lleguen las añoradas y siempre cortas vacaciones de verano (que relativo y puñetero es el tiempo, lo despacico que pasa cuando estamos trabajando y como se le acelera el pulso por lo que corre cuando disfrutamos) o ahorrar hasta el extremo de pasar penurias económicas para que se cumpla el viaje de nuestros sueños (sí, ese que parece que nunca llega).
Debemos cambiar el chip, elegir un destino y poner la suficiente ilusión para que ese viaje se convierta en un pequeño tesoro que tendremos que guardar irremediablemente en un rincón especial de la memoria.


Patio interior del Parador de Lerma.



Sigue unos sencillos pasos: elige tu destino, cuida los detalles sin obsesionarte (el viaje tiene como fin principal el disfrute, no obtener una Cátedra en Historia del Arte) y olvídate de las obligaciones.
En la Provincia de Burgos encontrarás montones de lugares ideales para desconectar y pasar un fin de semana entretenido y lleno de aspectos interesantes. Su paisaje, su gastronomía, la historia que inunda todo y por supuesto la amabilidad de su gente lo hacen altamente recomendable.

Una vez llegues a tu punto de partida pasea sus calles, conoce sus rincones (no solo los más emblemáticos, puede que descubras lugares que para ti tengan un encanto especial y no aparezcan en las guías, por eso es fundamental pasear) y charla con todo aquel que creas que pueda aportar algo interesante a tu viaje. Tres cosas fundamentales para entrar en situación y disfrutar al máximo del lugar donde nos encontremos.
Las empinadas y serpenteantes calles de Lerma son una delicia al atardecer, empedrado escenario de románticos paseos o una buena manera de viajar en el tiempo y entender cómo se vivía en la España del Siglo XVII. Haz la visita guiada y descubre el 'Pasaje de Santa Clara' o 'Mirador de los Arcos' que en tiempos del Duque de Lerma, unía el Palacio Ducal con la Colegiata de San Pedro.
Sigue los pasos de Zorrilla y disfruta de sus poemas mientras caminas por las soleadas calles de este fantástico pueblo.
Después puedes alojarte en el Parador Nacional 'Palacio Ducal de Lerma' o elegir otras opciones, pero en todo caso te aconsejo disfrutar del descanso y la paz que te invadirán mientras tomas un café en la maravillosa terraza interior del Parador o disfrutar la hora del aperitivo en la imponente Plaza Mayor de Lerma.


Bodegas Buezo


¿Su gastronomía? Muy rica y variada; lechazo o cordero (es cuestión de gustos) asado al horno de leña (eso sí) y acompañado de ensalada y pan de hogaza (como manda la tradición).



Cordero asado del Hotel Tres Coronas, Santo Domingo de Silos.


Migas del pastor, caza menor, morcilla, cocidos castellanos como olla podrida o sopa castellana —seguro que satisfacen tus ansias de cuchara—. Postres caseros que te llevarán directo a tu infancia o pastas artesanas para tomar junto con un chocolate y disfrutar de una reparadora merienda que seguro que hace un montón que no te regalas.



Olla podrida del Restaurante Tiky, Covarrubias.


Deja que el entorno despierte tu curiosidad, agudiza los sentidos para no perder detalle y vence la pereza. Si dispones de coche investiga qué hay interesante para visitar en los alrededores y entérate de horarios, tarifas y demás datos útiles antes de organizar cualquier excursión. Recuerda que pretendemos disfrutar, no cabrearnos por ir de un lado para otro perdiendo el tiempo.
Muy cerquita de Lerma tenemos pueblos preciosos y de imprescindible visita como Covarrubias o Santo Domingo de Silos, impresionantes bodegas, impactantes parajes como La Yecla, famosos escenarios de cine que volverán locos a los más cinéfilos o curiosas ermitas erigidas en honor de santos nórdicos.


Ciprés de Silos, Santo Domingo de Silos.



¡Viaja, disfruta, vive!


#destinoBurgostrip
Turismo de Burgos



Bechamel ligera de calabacín. Receta de bechamel vegetal o bechamel de dieta


Esta receta me tiene enamorada, es facilísima de hacer y queda muy rica. Hoy te traigo una salsa bechamel de calabacín, tan ligera y sabrosa que encaja perfectamente como digna sustituta de su (todo hay que decirlo) deliciosa pero clásica antecesora, la salsa bechamel tradicional.

Podrás utilizarla en lasañas, canelones y platos de pasta en general o cuando prepares huevos rellenos gratinados, 'moussaka', pastel de carne, coliflor o brócoli al horno. Es tan versátil y ligera que no supondrá cargo de conciencia poner un poquito en tus gratinados favoritos.


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INGREDIENTES

· Unos 650 ó 700 gr de calabacín (ya pelado)
· 30 gr de aceite de oliva virgen extra
· 1/4 de cebolla blanca (unos 30 gr)
· 150 ml de bebida vegetal de avena (o leche semidesnatada sin lactosa si lo deseas)
· Una pizca de sal
· Una pizca de pimienta blanca
· Una pizca de nuez moscada (no puede faltar, es la clave de esta receta)
· 4 quesitos ligeros (opcional) (elige un queso cremoso sin lactosa en caso de intolerancia)



ELABORACIÓN

con Thermomix:

1. Pon el aceite en el vaso y programa; 3 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1.

2. Añade la cebolla troceada finamente y los calabacines (bien pelados para evitar la parte verde y troceados en cubos) y programa; 7 minutos, temperatura Varoma, velocidad 1 y 1/2.

3. Transcurrido el tiempo incorpora el resto de ingredientes, tapa y coloca el cestillo en lugar del cubilete y programa; 15 minutos, temperatura 100º, velocidad 1.

4. Tritura unos 30 segundos, prueba el punto de sal y comprueba que tiene una textura homogénea o programa unos segundos más.


de manera tradicional:

1. Pela y parte la cebolla, rehoga en un cazo o sartén alta con el aceite de oliva. Vigila que no tome color, no nos interesa.

2. Pela y trocea el calabacín, añade al cazo junto con la cebolla y cocina a fuego suave durante unos 12-15 minutos.

3. Incorpora la bebida vegetal de avena (o leche de vaca si lo prefieres), una cantidad generosa de nuez moscada, una pizca de pimienta y la sal al gusto. Tapa y cocina, manteniendo fuego suave, durante otros 15 minutos.

4. Añade los quesitos si lo deseas y tritura durante unos minutos (para que quede perfecto no debes tener prisa en este paso) con la ayuda de una batidora de brazo o un robot de cocina, hasta conseguir una salsa homogénea de aspecto casi idéntico a una bechamel tradicional.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Velocidad cuchara


Garbanzos crujientes especiados. Receta de snack saludable de garbanzos horneados


Estos garbanzos horneados, crujientes y especiados, son una saludable y divertida opción para el aperitivo, un ingrediente diferente en tus ensaladas o el sustituto ideal a los clásicos picatostes en todo tipo de cremas de verduras. Elige tu versión, varía las especias a tu gusto* y disfruta de cada bocado mientras te cuidas.


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INGREDIENTES

· 400 gr de garbanzos cocidos (el equivalente a un bote grande de los de cristal)
· 1 y 1/2 cucharada de postre de ajo en polvo
· 1 cucharada de postre bien colmada de comino en polvo
· 1 cucharada de postre de curry (o simplemente cúrcuma, como prefieras)
· 1 y 1/2 cucharadas de postre de pimentón de la Vera (dulce y/o picante)
· 1 cucharada de postre de sal
· 1 cucharada de postre de azúcar moreno
· 1/2 cucharada de postre de pimienta molida
· 30 ml de zumo de limón
· 1 cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra




ELABORACIÓN


1. Pon un colador sobre un cuenco y escurre los garbanzos**, después extiéndelos sobre papel de cocina absorbente e intenta (sin despellejarlos o romperlos) que queden bien secos.

2. Mezcla todas las especias y la sal en un cuenco amplio, añade el zumo de limón y el aceite de oliva y bate con un tenedor o unas pequeñas varillas hasta conseguir una emulsión homogénea. Reserva.

3. Pon los garbanzos en el cuenco junto con la mezcla de especias y mezcla cuidadosamente para que se embadurnen bien pero evitando romperlos o machacarlos.

4. Saca la bandeja del horno y fórrala con papel de hornear.
Enciende el horno y precalienta a 200º.

5. Extiende los garbanzos sobre la bandeja del horno, evita que queden unos encima de otros.

6. Lleva al horno y baja la temperatura a 180º. Hornea unos 45 minutos, durante los cuales deberás 'voltear' los garbanzos un par de veces al menos para que queden cocinados de manera uniforme.

7. Cuando los garbanzos tengan un bonito color y estén crujientes a tu gusto, saca la bandeja del horno, deja reposar unos minutos y disfruta como aperitivo o deja enfriar completamente y guarda en un bote hermético (que mantendrás en un lugar oscuro y seco) para utilizar en ensaladas o cremas de verduras. Aguantarán 3 ó 4 días sin problema (si es que no 'desaparecen' antes, claro)

*prueba con orégano, tomillo, romero, cebolla en polvo, jengibre o un poquito de wasabi. O prepara una versión dulce con canela, cardamomo, anís estrellado y un poquito de miel o sirope de arce.
**no tires el líquido de cocción de los garbanzos (también llamado 'aquafaba'), te vendrá genial para preparar esta deliciosa Mousse de chocolate.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Mousse de chocolate y 'aquafaba'. Receta vegana, sin huevo


Consumo huevos de manera habitual, no soy vegana ni alérgica, pero esta receta captó mi atención desde el primer instante. Cuando la vi supe que tenía que probarla y enseguida tuve claro que si el resultado era satisfactorio vendría inmediatamente al blog para compartirlo contigo.
Pues bien, como ya habrás deducido, resultó fantástica y por eso me tienes intentando convencerte de que a partir de ahora no desperdicies la 'aquafaba' o líquido de cocción de los garbanzos (legumbres en general, pero especialmente alubias blancas y garbanzos, siendo estos últimos los más usados).


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Puede sonarte extraño y parecerte imposible que con ese líquido tan 'simplón' podamos realizar un postre tan delicioso como una mousse de chocolate, pero te prometo que el resultado te sorprenderá y no podrás parar de pensar en su maravillosa textura y en el idéntico sabor al original durante días.

Parece magia pero en realidad es algo tan sencillo como sustituir la clara de huevo por 'aquafaba' para conseguir el mismo efecto del huevo cuando al batir a alta velocidad el agua y las proteínas se convierten en esa aireada y esponjosa masa de espuma blanca.

Una última cosa, porque imagino que será la pregunta que ahora mismo te estés haciendo, NO sabe a garbanzo, no. Esta mousse sería capaz de colarse y engañar al paladar más goloso y experto en catar postres que puedas imaginar.


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INGREDIENTES

· 135 ml aproximadamente de 'aquafaba' (cantidad correspondiente al líquido de cocción/conserva de un bote grande de cristal de garbanzos)
· Una tableta de chocolate negro de calidad 
· Unas gotas de edulcorante (o sirope de agave o vuestro endulzante habitual)
· Unas gotas de extracto de vainilla o si lo prefieres ralladura de naranja


ELABORACIÓN


1. Pon un colador sobre un cuenco, echa los garbanzos y deja que el 'aquafaba' o líquido de cocción escurra completamente. 

2. Trocea con las manos un poquito la tableta de chocolate, pon en un pequeño recipiente apto para microondas y funde. Es importante que lo hagas en pequeños intervalos de tiempo, de 30 en 30 segundos o incluso, si puedes, de menos. Así evitarás que se queme (esto sucede con demasiada facilidad) y el chocolate quedará perfecto. Mezcla bien hasta conseguir una crema completamente homogénea, lisa y brillante. Reserva.

3. Comienza a montar la 'aquafaba' ayudándote de una batidora de varillas eléctricas o de un robot tipo 'Kitchenaid' si dispones de él. Debes conseguir el mismo efecto que el de las claras de huevo montadas a punto de nieve firme (pero no excesivamente duro), es super sencillo conseguirlo, no temas. Bate a velocidad media alta durante entre 5 y 10 minutos.
Más o menos a mitad del proceso, cuando el 'aquafaba' comienza a tornarse blanquecino, añade unas gotas de edulcorante o el endulzante que hayas elegido (en caso de que sea sirope de agave o azúcar hazlo poquito a poco) y el extracto de vainilla y/o la ralladura de naranja. Continua batiendo hasta que 'haga picos', como en las claras de huevo montadas a punto de nieve tradicionales, y obtengas una masa bastante firme y de color completamente blanco.

4. Por último, mezcla ayudándote con una espátula y realizando movimientos suaves y envolventes el 'aquafaba' montado con el chocolate fundido que tenías reservado.
Coloca en vasitos (conseguirás dos raciones bien generosas o cuatro más pequeñitas), lleva a la nevera un mínimo de 4 horas, sirve con un poco de chocolate rallado por encima y unas hojitas de hierbabuena o frutos rojos (¡Quedan deliciosos!) si lo deseas y disfruta de este fácil y sorprendente postre.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Google


Escalivada. Receta de verduras asadas


Hoy nos ponemos mediterráneos hasta las trancas, cocinamos verduras de una deliciosa, sencilla y saludable manera, vamos a preparar escalivada.
La escalivada es un plato típico de Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana y Región de Murcia, que consiste en asar verduras ('escalivada' viene del verbo 'escalivar', que en catalán significa 'asar al rescoldo').

Al no disponer de unas buenas brasas a las que arrimar nuestra verdura, tendremos que conformarnos preparándolo en el horno ¡Queda buenísimo también y por supuesto resulta muy cómodo!

Te recomiendo aprovechar los jugos que irán soltando las verduras, añadir una pizca de ajo troceado pequeñito cuando vayas a servirlo y que utilices —en crudo— un aceite virgen extra de la mejor calidad que puedas permitirte para aliñarlo. Estos tres pequeños detalles harán que tu escalivada a partir de ahora se convierta en un bocada memorable.


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INGREDIENTES

· 2 berenjenas
· 2 cebollas
· 2 pimientos rojos
· 2 tomates
· 1 cabeza de ajo 
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas


ELABORACIÓN


1. Precalienta el horno a 200º.

2. Lava las berenjenas, los tomates y los pimientos. Reserva los tomates y coloca las berenjenas y los pimientos sobre la bandeja del horno.

3. Limpia los restos de suciedad de la capa externa de las cebollas y la cabeza de ajo, pero no los peles —esto ayudará a proteger su carne mientras están en el horno y quedarán deliciosos—, colócalos también en la bandeja.

4. Lleva al horno a 180º durante 60 minutos. Ha quien añade el aceite ahora, yo no, prefiero ponerlo después en crudo a la hora de servir las verduras.

5. Cuando tan solo falten 30 minutos para finalizar el tiempo, introduce los tomates en el horno.

6. Apaga el horno, entreabre la puerta del mismo y mantén la verdura en la bandeja para que pierda temperatura de manera progresiva y puedas pelarlo sin problemas.

7. Pela y parte en tiras las berenjenas. Pela, elimina las semillas y parte en tiras los pimientos. Pela también los tomates (eliminar las semillas es complicado por no decirte imposible, recomiendo que desistas de tu propósito jajajajaja). Pela las cebollas —yo no las troceo, me gusta mantener su forma original—. Y para finalizar extrae la 'carne' de los dientes de ajo, conseguirás un puré que podrás utilizar en forma de paté para untar sobre las tostas de pan o incorporarlo a una salsa romesco o una vinagreta suave —junto con parte del caldo que sueltan las verduras al asarlas— si sirves la escalivada como guarnición o timbal.

8. Coloca todas las verduras en un plato o fuente, riega con un hilo de aceite de oliva virgen extra y añade unas escamas de sal. Puedes poner también unas gotas de vinagre de Jerez si lo deseas  Yo, para finalizar, añado un poquito de pimienta negra recién molida porque me encanta el punto que le da, pero por supuesto esto es absolutamente opcional y dependerá del gusto de cada uno.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia