Tijeras para abrir huevos de codorniz


No sé a ti pero a mi la sencilla —al menos aparentemente— tarea de abrir un huevo de codorniz siempre se me ha atravesado. Echo la vista atrás, hago un repaso de mis habilidades en esta ardua misión, y mi memoria no consigue traerme ni un solo recuerdo donde no haya tenido que terminar recurriendo a la violencia con estos pequeños enemigos ovalados.

Trucos hay varios, que si utilizar una 'puntilla' o cuchillo pequeño y de punta fina, que si el cuchillo de sierra que usamos para cortar el pan, que si buscar al Santo Job para que te eche un cable...jajajajaja.
Nada, no te compliques, hay algo mucho más práctico, cómodo y sobre todo eficaz.

Se trata de estas tijeras diseñadas específicamente para cortar la cáscara de los huevos de codorniz,



 Hoy en día las encuentras sin problema en grandes superficies, tiendas de menaje o en Amazon, son económicas (unos 5€), muy útiles —si compras huevos de codorniz con frecuencia, claro— y extremadamente fáciles de usar.
Resultan infalibles, practican un corte perfecto que las hace totalmente recomendables.







¡Espero que te resulte útil!


Ensalada de patata, salmón ahumado y cebollino


Una ensalada fresca y deliciosa, esta mezcla de patata, salmón ahumado y cebollino es una de esas combinaciones difícil de olvidar. Te aseguro que cuando aún no hayas terminado de comerla tendrás la certeza de un próximo antojo muy cercano.


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Una saludable propuesta que aguanta perfecta si la preparas con anticipación o si la metes en un Tupper y te la llevas contigo a la oficina.



INGREDIENTES (ingredientes para 4 personas)

· Unos 500 gr de patatas nuevas pequeñas*
· 250 gr de salmón ahumado
· Un ramillete generoso de cebollino fresco
· 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de vinagre de Jerez
· Unas gotas de zumo de limón
· Sal en escamas
· Pimienta negra recién molida 


*puedes utilizar las patatas baby que compras ya embolsadas y listas para cocinar (sin necesidad de abrir la bolsa siquiera) en apenas 5 minutos en el microondas.
Las encuentras fácilmente en la zona refrigerada de la sección de frutería de los supermercados.



ELABORACIÓN


1. Cuece las patatas —sin pelar— al vapor o en la olla rápida, de la manera que lo hagas habitualmente. Deja templar y corta en mitades o cuartos si las patatas son más grandes.
Reserva en un cuenco amplio.

2. Trocea en tiras el salmón ahumado e incorpora al cuenco.

3. Lava, seca y trocea el cebollino. Ponlo junto al resto de ingredientes.

4. Emulsiona el aceite con el vinagre y unas gotas de limón —puedes añadir también un poquito de la ralladura si lo deseas—. Salpimenta y añade la mezcla al cuenco.

5. Mueve con delicadeza, para incorporar el aliño a los demás ingredientes pero sin que se estropeé la presentación. Deja reposar unos minutos y ya estará lista para servir —si lo deseas puedes ponerlo dentro de un recipiente con tapa y llevarlo a la nevera para comerla fresca—.


-Consejos-
Puedes añadir de manera totalmente opcional al aliño una cucharada de 'sour cream' (como es difícil de encontrar podemos hacer un apaño casero mezclando 60 gr de nata fresca/espesa o crema acidificada President o de la marca Hacendado, la que viene en tarrinas, y una cucharada sopera de buttermilk) o queso crema tipo Philadelphia —aligerado con un poquito de nata o leche entera para que no quede demasiado espeso— si te resulta menos complicado. 
Esta aportación le da un toque cremoso que convierte el aliño básico en una salsa deliciosa y sienta de maravilla a esta ensalada de patata, salmón ahumado y cebollino.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.


Dados especiados de calabaza asada. Receta de calabaza para usar en ensaladas o como guarnición


Estos dados de calabaza asada resultan tan sencillos de hacer como de combinar con otros ingredientes —rúcula, canónigos, endivia, frutos secos, couscous, arroz basmati o integral, todo tipo de pasta, tofu, pechuga de pollo cocinada a la plancha, bacon crujiente, queso azul, atún etc— e incluir en las más variopintas recetas; como por ejemplo, en ensaladas —sí, sí, como lo lees, puedes añadirlos a tus ensaladas y quedan riquísimos—, en cremas de verduras —frías o calientes, queda igual de bueno— o como guarnición en guisos o asados de carne o pescado.
Pegan con todo, estos dados especiados de calabaza asada han sido todo un descubrimiento en casa y es muy probable que a ti también te gusten si decides hacerlos.


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Un detalle importante a tener en cuenta es el punto en la cocción de estos dados especiados de calabaza asada, debemos cuidar no cocinarlos en exceso y manejarlos cuidadosamente una vez hechos para que no pierdan su forma y queden perfectos.


INGREDIENTES

· 400 gr de calabaza (ya pelada)
· 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra* 
· Un par de ramitas de romero fresco
· 1/2 cucharadita de tomillo seco
· 1/2 cucharadita de ajo en polvo
· 1 cucharadita de cominos 
· Pimienta negra al gusto
· Sal al gusto

*si quieres una versión incluso más ligera, pon 3 ó 4 pulverizaciones de aceite en spray


ELABORACIÓN


1. Precalienta el horno a 180º.

2. Trocea la calabaza en dados de unos 2 cm y coloca en un cuenco.

3. Añade el aceite de oliva, el romero fresco troceado, las especias y la sal. Mezcla con la manos bien limpias o con la ayuda de un par de cucharas.

4. Extiende los dados de calabaza —evitando que queden montados unos encima de otros— en una bandeja apta para horno y hornea entre 16 y 20 minutos —el tiempo depende en gran medida del tamaño de los dados—.

5. Saca del horno, deja que pierdan temperatura, utiliza en el momento —si los has preparado para servir como guarnición, para añadir a cremas de verduras calientes, couscous o platos de pasta en general—mete en un Tupper para conservar en la nevera —aguantan 2 ó 3 días perfectamente— e ir añadiendo a tus ensaladas o recetas favoritas.


¡Espero que te guste!



Espiralizador de verduras. Cómo hacer espagueti vegetales, 'zoodles' o 'courgetti'


En la cocina hay inventos e inventos, algunos ni fu ni fa, otros parecen sacados del infierno y después están los inventazos —que son los que a nosotros nos interesan—. El que hoy ocupará nuestra atención —el del nombre raro que has leído en el título del post, el espiralizador de verduras— se convertirá en un imprescindible de tu cocina desde el mismo instante que cruce el umbral de tu puerta. Hazme caso, no exagero ni una pizquita.


No es un potro de tortura, aunque lo parezca. Es el espiralizador de verduras de LURCH.


¿Para qué sirve?
Pues para obtener 'espagueti vegetales' —¿No los probaste aún? ¡Maravilloso descubrimiento, ya lo verás!— que después resultarán estupendos en un montón de recetas* muy divertidas, diferentes y sobre todo muy, muy saludables y deliciosas.

*yo iré publicando todas las que prepare para darte ideas

¿Qué verduras puedo usar para conseguir los tallarines/espagueti vegetales o 'zoodles'?
Funciona estupendamente con calabacín, pepino, zanahoria (en este caso deben ser de tamaño grande), patatas o batatas —que después usaremos fritas—, Daikon o rábano japones, remolacha cruda o manzana. Yo también lo uso con cebolla y pimiento para hacer finas tiras que utilizo en salteados —tipo wok— o en ensaladas.

¿Cómo se utiliza?
Tan solo debes lavar (sin pelar en caso de calabacines, manzanas o pepinos), cortar en un trozo cilíndrico que se adapte al tamaño, colocar en el aparato y darle a la manivela como si no hubiera un mañana.
Lo importante es que las piezas que elijas estén muy frescas para que tengan la consistencia 'crujiente' adecuada y el resultado sea el deseado. Y que no intentes experimentos con verduras o frutas demasiado 'jugosas' o conseguirás puré en lugar de tallarines.

¿Desperdiciaré demasiada verdura cada vez que lo use?
No, para nada, el desperdicio es mínimo. Además los trocitos que quedan sin espiralizar siempre puedes utilizarlos en guisos o cremas de verduras.

¿Es fácil de usar?
Sí, su funcionamiento es extremadamente sencillo, el aparato en cuestión tiene menos ciencia que el mecanismo de un chupete. Cualquiera, sea cual sea su nivel de conocimientos culinarios, podrá utilizarlo. Incluso niños —siempre que estén acompañados de un adulto que supervise el tema—, ya que no es necesario ejercer apenas fuerza para que funcione.

¿Qué precio tiene?
Yo lo compré en Amazon y me costó 27,10€, elegí esta marca y modelo* porque me pareció —después de mucho indagar sobre el tema— el más apropiado. Creo firmemente que acerté de lleno, por eso te lo recomiendo tan efusivamente, pero lo mejor será que eches un vistazo (aquí tienes todas las opciones) y busques el espiralizador que más te guste y mejor se ajuste a tus necesidades.

*lleva unas potentes ventosas en las patas que evitan que se deslice mientras lo usas y 3 tipos de cuchillas intercambiables para diferentes cortes (espagueti fino, espagueti ancho y tiras tipo tallarines)

¿Resulta engorroso limpiarlo después de cada uso?
No, es práctico, tan solo deberás aclararlo un poco bajo el grifo, dejarlo escurrir para que se seque y listo.

¿Y este trasto qué tamaño tiene?
No voy a engañarte, ocupar ocupa, sí. Al menos el que yo he comprado.
No es que vayas a necesitar poner una estantería más en la cocina para colocarlo pero sí que necesita un hueco. Pero, afortunadamente, también existen modelos bastante más pequeñitos (como éste, por ejemplo) que resultan mucho más 'apañaos' cuando no sobra el espacio.

¿Merece la pena la inversión?
Mi respuesta es un 'SÍ' rotundo, este espiralizador de verduras vale cada céntimo que cuesta.
¡Es una verdadera maravilla que cambiará tu vida! —bueno igual tanto no, pero no te defraudará, te lo garantizo—.

¿En serio están de moda?
Busca la etiqueta #zoodles o #courgetti en Instagram para que puedas hacerte una idea de todo el partido que le puedes sacar a un espiralizador de verduras. Y de paso alucina con un colorido y sanísimo mundo de verduras en forma de espagueti o tallarines, acompañados de sabrosas —y ligeras, aunque no te lo creas— salsas, que te causarán impacto inmediato, ya verás.
Ingredientes frescos y sencillos (como aguacate, frutos secos, tomate deshidratado, salmón, pollo, hierbas frescas y especias, salsa de soja etc.) y elaboraciones muy básicas y sin ningún tipo de complicación, son los rasgos que definen esta nueva —y claramente saludable— tendencia que se impone en nuestras mesas.

¿No termina de convencerte? ¿Crees que va a convertirse en un trasto inútil más en tu cocina? ¿Te da miedo no saber utilizarlo? ¿Necesitas verlo en acción para convencerte?
Te entiendo, así que voy a dejarte un vídeo para que veas lo facilón que resulta —¡Pero si hasta da gustirrinín!— hacer unos espaguetis de calabacín o pepino con un espiralizador de verduras de este tipo.





¡Espero que te haya resultado útil!


Ensalada Caprese. Receta básica de ensalada de tomate, mozzarella y albahaca fresca con aceite de oliva


Ensalada Caprese o cuando combinar ingredientes tan sencillos como tomate —elige concienzudamente la variedad, resulta imprescindible que tenga sabor—, mozzarella y hojas de albahaca se convierte en un arte. Bueno, en arte y en una gozada para los sentidos porque el resultado es simplemente perfecto, bien sea servida como plato único o como acompañamiento.

Si necesitas algo rápido, presentable, refrescante y sabroso, te recomiendo que prepares una Caprese y te dejes de complicaciones. Pocas recetas te devolverán tanto a cambio de tan poco.


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INGREDIENTES (para 2 personas)


· 1 tomate para ensalada (que sea de tamaño 'generoso')
· 1 bola de mozzarella fresca
· 1 manojo de albahaca fresca
· Aceite de oliva virgen extra
· Sal en escamas
· Pimienta negra recién molida (opcional)
· Reducción de vinagre de Módena (opcional)




ELABORACIÓN


1. Lava, elimina el pedúnculo y corta el tomate en láminas no demasiado finas.

2. Escurre la mozzarella y córtala del mismo grosor.

3. Elige una fuente de presentación bonita —alargada o redonda, como tú prefieras. Si es redonda solo tendrás que colocarlo en espiral— y dispón el tomate y la mozzarella, alternándolo.

4. Coloca las hojas de albahaca —enteras o troceadas, como más te guste— que habrás lavado previamente y remata con sal, un hilo de aceite de oliva virgen extra, pimienta negra y reducción de vinagre de Módena (estas dos últimas si lo deseas).

5. Sirve y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia.



Cola de bonito del norte en escabeche


Un escabeche —más suave o más intenso. eso dependerá del gusto de cada uno— es una excelente manera de cocinar el bonito del norte cuando está en plena temporada. Resulta económico, es muy fácil de hacer y queda delicioso, por eso un escabeche casero siempre está bien posicionado a la hora de elegir candidatos a ingrediente de ensalada veraniega.


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Esta receta no es una forma de conservación para un periodo largo de tiempo —quiero decir que no es una conserva casera— pero sí que es una manera sencilla y práctica de conseguir un bonito en escabeche riquísimo que le sentará estupendamente a un tomate —si es feo y de huerto mejor que mejor— loncheado y aliñado con una pizca de sal, unas gotas de un buen aceite de oliva virgen extra y un poco del caldo y de la verdura del escabeche si lo deseas. Manjar de dioses.




INGREDIENTES

· 1 cola de bonito del norte de entre 1 kg y 1 kg 200gr
· 2 cebollas
· 4 dientes de ajo
· 2 zanahorias
· 2 hojas de laurel
· Unas 15 ó 20 bolas de pimienta negra
· Un puñadito de sal gruesa
· 100 ml de vino blanco
· 40 ml de vinagre de vino blanco
· 75 ml de aceite de oliva virgen extra



ELABORACIÓN


1. Pide en la pescadería que te preparen una cola de bonito del norte de aproximadamente 1 kg de peso, tan solo deben eliminar las escamas —ya que no la vamos a pelar hasta después de cocinarla— y cortar la aleta.
Cuando llegues a casa échale un vistazo y termina de retirar los posibles restos de sangre o partes oscuras y escamas que hayan quedado.

2. Pela y parte en 'juliana' gruesa las cebollas, pon en el fondo de la olla rápida. Pela y trocea las zanahorias, añade a la olla también. Pela los dientes de ajo y sin trocear incorpóralos a todo lo anterior.

3. Acomoda la cola de bonito tal como ves en la imagen, tan solo debes preocuparte de que podamos colocar la tapa y cerrar la olla sin problema.

4. Añade las hojas de laurel, la sal, las bolas de pimienta, el vino, el vinagre y el aceite de oliva virgen extra.

5. Cierra la olla, lleva a fuego fuerte hasta que suba la válvula de presión y en ese momento baja el fuego a potencia media. Cuenta 6 minutos desde ese instante.

6. Pasados los 6 minutos —sí, con solo 6 minutos queda perfecto—, apaga el fuego y deja que repose para que pierda toda la presión.

7. Cuando puedas abrir la olla, espera a que temple un poquito para no quemarte, saca la cola y elimina piel y espinas —asegúrate bien de que no quedan espinas para evitar posibles sustos—. Coloca los trozos de bonito ya limpios en un recipiente con tapa junto con la verdura y el caldo del escabeche y guarda en la nevera.
Aguantará sin problema durante 2 ó 3 días.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: mi amiga María Setién, fuente inagotable de sabiduría culinaria.