Sopa miso. Receta de cocina japonesa


Reconfortante y exótica, esta sopa miso será un motivo más por el que estar deseando llegar a casa en un desapacible día de invierno. Es ligera, deliciosa y se prepara en menos de 10 minutos. 
Pruébala y verás como es una estupenda forma de cuidarte mientras descubres aromas y sabores que de inmediato te transportan a otras culturas.





¿Qué es el miso?
El miso es una sabrosísima pasta, de origen japonés, resultado de la fermentación (activada por el hongo koji 'Aspergillus oryzae') de semillas de soja, sal y algún tipo de cereal. Se utiliza principalmente en sopas pero teniendo la precaución de añadirlo diluido en caldo o agua y siempre cuando la cocción ya ha terminado, ya que el miso nunca debe hervir o perderíamos todas sus beneficiosas propiedades.
¿Por qué deberíamos incluir el miso en nuestra despensa?
El miso posee enzimas que repueblan nuestra flora intestinal y mejoran las digestiones. Es rico en minerales como calcio, magnesio, zinc, hierro y fósforo, además ayuda a eliminar metales pesados de nuestro organismo, tiene un alto contenido en proteínas y aporta una buena dosis de B12 a nuestra dieta.



INGREDIENTES

· 1200 ml agua
· 12 g de alga wakame deshidratada
· 3 cucharadas de miso (puedes poner más o menos cantidad en función de tus gustos)
· 175 g de tofu (he usado ahumado pero puedes elegir el que prefieras)
· 100 g de verdura (puerro y parte verde de cebolleta fresca)



ELABORACIÓN


1. Pon el agua en un cazo y lleva al fuego, antes de que comience a hervir separa un poquito en un vaso y diluye la pasta de miso con la ayuda de una cucharita o una pequeñas varillas. Reserva.

2. Una vez comience el hervor añade las algas y cocina durante unos 5 o 6 minutos.

3. Incorpora el tofu (cortado en dados del tamaño que prefieras), el puerro y la cebolleta (limpios y cortados en aros). Cocina 5 minutos más.

4. Retira del fuego, añade el 'caldo' de miso que tienes reservado, mezcla con una cuchara, sirve y disfruta.
(no es necesario añadir sal ya que la pasta de miso es un ingrediente muy concentrado y de un potente sabor salado)



¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Danza de fogones



Dulce de dátiles. Receta saludable de caramelo de dátiles (sustituto del dulce de leche tradicional)


Si te vuelve loca/o el dulce de leche tradicional pero buscas una alternativa infinitamente más saludable (e igual de deliciosa, por supuesto), este dulce de dátiles o caramelo de dátiles que vamos a preparar hoy es una opción estupenda y lo mejor de todo, es extremadamente fácil de hacer.




¿Pero me gustará el resultado? Seguro que sí, me atrevería a decir que este dulce de dátiles es más rico que el dulce de leche que todos conocemos, por no mencionar la abismal diferencia a nivel nutricional entre uno y otro.
Además no contiene lácteos, por lo que las personas que tengan algún tipo de problema con su consumo podrán tomar esta deliciosa opción sin ningún reparo. Como ves, con este saludable dulce de dátiles o caramelo de dátiles todo son ventajas.

Una vez que lo tengas hecho te recomiendo que lo guardes en un bote hermético y lo metas en la nevera, aguantará una semana —incluso más— en perfectas condiciones. Aunque, si te soy sincera, está tan bueno que veo complicado que dure tanto.


INGREDIENTES


· 250 g de dátiles Medjool
· 200 ml de bebida de avena (o de almendras si lo prefieres)
· Unas gotas de extracto natural de vainilla



ELABORACIÓN


1. Pon los dátiles (sin semilla) en un cuenco y cúbrelos de agua caliente, deja que se ablanden durante unos 20 minutos, conseguiremos que se hidraten un poquito y después resulte más sencillo triturarlos.

2. Escurre los dátiles, ponlos en un vaso de batidora o el recipiente de tu procesar de alimentos, añade la leche y extracto de vainilla al gusto y tritura hasta conseguir una pasta lisa y totalmente homogénea.

3. Puedes usarlo así directamente, con lo que tan solo tendrías que poner tu dulce o caramelo de dátil recién hecho en un bote con tapa y guardarlo en la nevera. O puedes cocinarlo durante unos 10-12 minutos en un pequeño cazo a fuego muy suave, sin dejar de mover y controlando en todo momento que no se pegue al fondo para evitar que se queme. Con este paso conseguirás reducirlo y caramelizarlo ligeramente y el efecto 'dulce de leche' será bastante más pronunciado tanto en su aroma como en su sabor y textura.


- Consejos -

·Puedes poner menos bebida vegetal y añadir parte del agua donde remojaste los dátiles.
·Elige la textura que deseas añadiendo más o menos líquido. Hazlo más espeso si tienes pensado utilizarlo como relleno en tus recetas de repostería (bizcochos o tartas, pasteles, galletas, alfajores etc.) o menos si lo que quieres es usarlo como si fuera una especie de sirope y ponerlo como 'topping' de helados, tortitas, 'overnight oats', pudding de chía, gachas de avena, ensaladas de frutas etc.
·Puedes añadir junto con la vainilla un poquito de canela en polvo, le sienta estupendamente.
·Si usas una bebida vegetal (de avena, nueces, avellanas etc) hecha por ti, el resultado mejorará notablemente.


¡Espero que te guste!


Fuente de la receta: Internet

Patatas con bacalao. Guiso tradicional de bacalao


Hay sabores que te transportan inmediatamente a tu niñez, a ese inolvidable momento en el que regresabas del cole y tu madre ya tenía amorosamente servido tu plato para que no te quemaras ¿Tú también lo recuerdas con nostalgia?
Sabores que pertenecen a recetas que han pasado de mano en mano generación tras generación y que siempre han estado ahí en un discreto segundo plano, tesoros que tenemos la obligación de proteger y no dejar que se pierdan. Es el caso de estas deliciosas patatas con bacalao que hoy preparamos.






INGREDIENTES (para 4 personas)

· 300-400 g de bacalao desalado
· 4 patatas grandes
· 1/2 cebolla roja
· 1/2 pimiento verde
· 2 dientes de ajo
· Aceite de oliva virgen extra
· 1 cucharada de postre de pimentón de la Vera
· Agua
· Una pizca de sal (puede que no te haga falta)
· Perejil fresco picado



ELABORACIÓN


1. Escurre bien los trozos de bacalao (que habrás tenido a remojo durante 48h aproximadamente, el tiempo dependerá del grosor de los trozos), pon una sartén antiadherente al fuego, cubre la base de aceite de oliva virgen extra y 'confita' el bacalao a fuego suave/medio durante unos 4 minutos (como ves es una especie de confitado express ya que no cumple con el proceso lento que exige esa técnica de cocinado).
Saca los trozos de bacalao cuando ya están listos a un plato y reserva.

2. Pon una cazuela alta y de fondo grueso (lo ideal sería que lo hicieras en una cocotte) a calentar, añade un par de cucharadas soperas del aceite donde has 'confitado' el bacalao. Pon la verdura que habrás troceado en pequeños cubos y sofríe unos minutos hasta que comience a tomar color.

3. Pela, lava y chasca las patatas (para ello, introduce el cuchillo y, antes de llegar a finalizar el corte, haz un giro rápido de muñeca para levantar la hoja y lograr romper o 'chascar' la patata, este sencillo truco favorecerá que salga el almidón de la patata y el guiso quedará con un punto en la salsa perfecto), añade a la olla y sofríe a fuego fuerte un par de minutos.

4. Incorpora el pimentón, mezcla y rápidamente vierte agua caliente hasta cubrir las patatas. Lleva a ebullición.

5. Cocina a fuego medio/suave y parcialmente destapado durante 18-20 minutos.

6. Añade los trozos de bacalao y el perejil muy picadito, mueve con extrema delicadeza, prueba para comprobar el punto de sal y rectificar si fuera necesario. Cocina a fuego muy, muy suave 2 minutos más.

7. Retira del fuego, reposa unos minutos para que asienten los sabores, sirve y disfruta.



¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Ensalada de hinojo, apio y zanahoria con salsa de eneldo. Receta ligera y deliciosa


De esta ensalada fresca, ligera y sabrosa te va a gustar todo. Su crujiente textura, su delicado sabor y lo fácil que resulta prepararla ¡Todo!
La ensalada de hinojo, apio y zanahoria con aliño de mayonesa es una riquísima opción tanto si la sirves sola como si optas por utilizarla como guarnición de otros platos. Resulta el complemento perfecto para carnes de ave, con pollo asado es una verdadera delicia, o pescados cocinados a la plancha, en este caso te recomiendo que pruebes con salmón.





INGREDIENTES

· 1 bulbo de hinojo
· 1 rama de apio
· 1 zanahoria

-Salsa cremosa de eneldo-
· 2 cucharadas soperas de mahonesa (utiliza una baja en calorías si lo deseas)
· 1 cucharada sopera de vinagre de arroz (o de manzana si lo prefieres porque lo tienes más a mano)
· 1 cucharadita de eneldo
· 1/2 cucharadita de semillas de hinojo (que habrás machacado previamente con la ayuda de un mortero)
· Pizca de sal
· Pizca de pimienta negra recién molida



ELABORACIÓN


1. Lava y retira las partes oscuras u 'oxidadas' del hinojo. Lava y elimina los posibles 'hilos' que puedas encontrar en la rama de apio. Pela la zanahoria.

2. Lamina (muy) finamente el hinojo y el apio, bien con la ayuda de una mandolina o con un robot de cocina y el accesorio adecuado—la segunda opción resulta mucho más cómoda—. Ralla de forma gruesa la zanahoria.
Llévalo todo a un cuenco amplio —mejor si tiene tapa para después guardarlo en la nevera— y reserva mientras continuamos preparando el aliño cremoso.

3. Pon los ingredientes de la salsa de eneldo en un pequeño cuenco y mezcla con la ayuda de unas varillas —te recomiendo tener unas pequeñitas para este tipo de elaboraciones, resultan super prácticas y apenas ocupan espacio en un cajón— o un tenedor, mezcla bien hasta conseguir una salsa homogénea. Si queda demasiado espesa puedes añadir un poquito de agua hasta conseguir la consistencia deseada, si por el contrario quedó demasiado líquida puedes añadir un poco más de mahonesa.

4. Vierte la salsa sobre las verduras, mezcla bien para que quede totalmente impregnado. Comprueba el punto de sal.

5. Tapa el cuenco (o guarda en un recipiente hermético) y reserva en la nevera durante unas horas para servir fría. Decora con los brotes del bulbo de hinojo, lleva a mesa y disfruta.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia


Bollo de avena y chía en 2 minutos. Receta ligera con copos de avena y chía. Sin gluten, sin lácteos, sin huevo


Esta receta de bollo o panecillo de avena y chía resulta ideal tanto para desayunos como para meriendas, te sorprenderá su versatilidad. Parece increíble que con un puñado de sencillos ingredientes y en un tiempo record, consigamos un bocado tan saludable y delicioso.




Puedes disfrutarlo solo o acompañado de tu relleno favorito, dulce o salado; mantequilla y mermelada, crema de cacao, jamón dulce y queso enmental, crema de queso con cebollino fresco o salmón ahumado y eneldo, son algunos de los muchos ejemplos que se me ocurren.

Con las cantidades que abajo te describo tendrás suficiente para preparar un panecillo o bollo, en caso de que necesites más, te recomiendo que prepares masas individuales y cocines de uno en uno para conseguir que el resultado continúe siendo perfecto.





INGREDIENTES

· 1/3 de taza* de copos de avena
· 1 tbsp (15 g) de semillas de chía 
· 1/2 tsp (7.5 g) de levadura química (tipo Royal)
· Una pizca de sal (yo he usado rosa del Himalaya)
· 2 tbsp de compota de manzana (uso la de 'Gutbio' de Aldi)
· 1 tbsp de bebida vegetal (avena, arroz, almendras, coco, espelta, soja etc)

*cup, tablespoon y teaspoon, medidas correspondientes a las utilizadas en recetas estadounidenses e inglesas


ELABORACIÓN

1. Tritura con la ayuda de un robot los copos de avena junto con las semillas de chía, la levadura y la pizca de sal. Pon el resultado, un polvo fino, en un pequeño cuenco.

3. Añade la compota de manzana y la bebida vegetal y mezcla.

4. Coloca la 'masa' resultante en un ramequín —o 'ramekin'— o molde similar. No tienes que engrasarlo ni nada, debes usarlo así tal cual.

5. Lleva al microondas y programa 2 minutos a máxima potencia, pasados esos dos minutos deja que repose dentro del microondas, sin abrir la puerta, durante 5 minutos.





6. Desmolda, parte por la mitad longitudinalmente, tuesta ligeramente y rellena como más te guste.
Con mantequilla de cacahuete y mermelada de frambuesa es sencillamente alucinante, pero admite mil combinaciones tanto dulces como saladas ¡Busca tu preferida!


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: Internet


Fideos soba salteados con cerdo y verduras. Receta de fideos soba


En esta deliciosa receta de fideos soba salteados con cerdo y verduras hay un detalle primordial que debería destacar por encima del resto ¡Se prepara en menos de lo que dura un suspiro!





Incluso si no dispones de tiempo para cocinar podrás disfrutar de todo el sabor de la cocina asiática de una forma sencilla y ligera. Toma nota porque esta receta va a ayudarte siempre que emprendas la complicada misión de intentar llegar a casa y tener listo en pocos minutos un plato saludable y rico que llevar a la mesa.
Olvídate de los atracones de fuet —o lo primero que pilles al abrir la nevera—, serán historia cuando lleves a la práctica ideas tan simples como esta.



INGREDIENTES (para 2 personas)


-Para cocinar los fideos:
· 150 g de fideos soba
· Agua 
· Sal
- Para el resto de la receta:
· 1/2 cebolla
· 1 diente de ajo
· Un trocito de jengibre fresco rallado
· 1/2 pimiento rojo
· 4 champiñones Portobello
· 3 filetes de lomo de cerdo*
· 1 cs de aceite de cacahuete o de sésamo**
· 1 cs de salsa de soja
· 1 cs de salsa de pescado
· 1/2 cs de vinagre de arroz
· Sésamo

cs= cucharada sopera
*adobado o no, como prefieras
**si lo prefieres por supuesto puedes usar oliva virgen o el aceite de semillas que más te guste


ELABORACIÓN


1. Cocina los fideos soba siguiendo las indicaciones del fabricante. Escurre y reserva unos instantes.

2. Pela y trocea en juliana fina la cebolla y el ajo, lava y trocea en tiras el pimiento. Limpia y lamina los Portobello.

3. Pon el aceite en un wok y lleva al fuego. Cuando este bien caliente, añade: el lomo de cerdo cortado en tiras finas, la cebolla, el ajo, el jengibre, el pimiento y los champiñones, por este orden.

4. Saltea un par de minutos a fuego muy fuerte.

5. Añade los fideos, la salsa de soja, la salsa de pescado y el vinagre de arroz. Saltea un par de minuto más a fuego fuerte, retira y sirve inmediatamente espolvoreado con un poquito de sésamo por encima. Cuando dispongo de ello, también suelo poner un poquito de la parte verde de una cebolleta fresca cortada en aros finos, le da al plato un sabor fresco y delicioso y mucho color.


- Consejos -
·Sustituye la carne de cerdo por pollo, pavo o gambas si lo deseas. El resultado en fantástico en cualquiera de los casos.
·Incorpora las verduras que desees; pimiento verde, zanahoria rallada, berenjena, calabacín, pequeños arbolitos de brócoli o delicioso Bimi, espárragos verdes frescos etc. Únicamente debes preocuparte de emplear el corte adecuado e ir añadiéndolos al wok en el orden que corresponda según su dureza. 
·Añade huevo para incrementar el porcentaje de proteína de esta receta, en forma de tortilla francesa —como si se tratase de arroz tres delicias— queda perfecto.
·El picante también tiene cabida en esta fórmula; sriracha, copos de chile, kimchi etc. Prueba y descubre con cuál te quedas.
·Añadir un puñadito de cacahuetes o anacardos mejora sustancialmente el resultado. Intenta que alguno de estos frutos secos nunca falte en tu despensa, verás todo lo que son capaces de hacer cuando los incluyes en este tipo de recetas.


¡Espero que te guste!

Fuente de la receta: propia